El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, este miércolesJorge Gil / Europa Press

Barcelona

El alcalde de Barcelona, en la picota nacionalista por un teatrillo que se burla de la imposición del catalán

El gobierno de Collboni se desmarca de la obra teatral mientras la «ONG del catalán» le exige una disculpa pública

Al Ayuntamiento de Barcelona le salió el tiro por la culata. El gobierno municipal, liderado por el socialista Jaume Collboni, presentó esta semana el informe de su Observatorio de las Discriminaciones correspondiente a 2024. Este organismo registró 1.102 situaciones de discriminación –un 27,4 % más que el año anterior–, relacionadas con la raza, el género o la orientación sexual.

Una de las entidades que participa en la redacción de este observatorio es Plataforma per la Llengua (PxL), la autodenominada «ONG del catalán», que practica una política abiertamente nacionalista e hispanófoba. Gracias a su participación, el informe recogía hasta 192 discriminaciones por razón de lengua: la inmensa mayoría –el 99 %– son quejas vehiculadas por la propia entidad por no recibir atención en catalán.

Se trata del modus operandi habitual de la Plataforma, que incita a denunciar a los profesionales que no atienden en catalán –sean dependientes, profesores o médicos– y a los comercios que no tienen sus rótulos en este idioma. Sin embargo, su gozo quedó en el proverbial pozo cuando, en la presentación del informe, se representó un teatrillo satírico que parodiaba la imposición lingüística… del catalán.

La obra teatral en cuestión se titula Esas latinas, y en su sinopsis oficial se destaca que «busca visibilizar y denunciar las múltiples violencias, la vulneración de derechos y las situaciones de discriminación que las mujeres migrantes viven en España». Entre estas discriminaciones está la falta de empatía por parte de los catalanoparlantes que no cambian al castellano para poder comunicarse con ellas, tal y como denuncian en el escenario.

«Parla català!»

En la representación –que se puede recuperar gracias a un vídeo publicado online– se ve a una mujer pidiendo ayuda en castellano en la consulta del médico mientras otras cuatro personas la ignoran. Cuando por fin encuentra a su doctora, le pide si le puede ayudar a entender unas partes del informe médico, pero como respuesta sólo recibe un tajante: «Tot el que deu saber és a l’informe; si no parla català, hauria d’aprendre». Y le gritan: «Parla català!».

No es el único ‘sketch’ dedicado a esta problemática que le dedican en la obra teatral, que ha despertado –como era de esperar– la indignación del nacionalismo. La propia Plataforma per la Llengua emitió un comunicado este jueves acusando al Ayuntamiento de «amparar el escarnio a los derechos lingüísticos de los catalanohablantes» y exigiendo una «rectificación pública».

La presión de la entidad, amplificada por numerosos digitales de corte nacionalista, llevó, finalmente, a que el ejecutivo de Collboni respondiese. La segunda teniente de alcalde, Maria Eugènia Gay, quiso desmarcar al gobierno municipal de la obra teatral, diciendo que «en ningún caso» se trata de la visión del Ayuntamiento sobre la lengua, sino que es la «impresión satírica» de un grupo, amparado en su «libertad de expresión».

Gay aseguraba, en declaraciones recogidas por el medio local Tot Barcelona, que ya transmitió estas mismas explicaciones en persona a los representantes de Plataforma per la Llengua, y defendió que el Ayuntamiento es «sensible con la realidad lingüística del catalán» y está «firmemente comprometido con su defensa y promoción».