Los futuros diáconos: de izquierda a derecha, Eduard Mata, Antoni Barenys y Joan XipellIglesia de Barcelona

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La archidiócesis de Barcelona ordenará a tres nuevos diáconos: «Me emociona entregarme por entero»

Se trata de Antoni Arenys, Eduard Mata y Joan Xipell, que serán ordenados en la Sagrada Familia este domingo

El arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, presidirá este domingo 14 de septiembre la misa de ordenación diaconal de tres jóvenes seminaristas. Se trata de Antoni Arenys, Eduard Mata y Joan Xipell: los tres serán ordenados en la basílica de la Sagrada Familia, en una ceremonia que comenzará a las 18h y será retransmitida en directo por Ràdio Estel, según informa la archidiócesis en un comunicado.

Se trata de tres jóvenes que siguen los pasos de sus seis compañeros ordenados sacerdotes hace unas semanas, y que recibieron el ministerio diaconal hace algo más de un año. Tres futuros curas –el diaconado es el primer grado del orden sacerdotal, previo al presbiterado– que afrontan su próximo hito con «mucha ilusión», según señala Barenys, que procede de la parroquia de la Mare de Déu de la Medalla Miraculosa de Barcelona.

En declaraciones recogidas por la archidiócesis, Barenys explica que escuchó la llamada al sacerdocio mientras hacía de monitor en un esplai, daba catequesis a los niños y veía el testimonio de otros seminaristas. Asegura estar «emocionado» por las promesas que va a hacer –una entrega «total» y «por entero» a Dios y a la Iglesia–, así como por «consagrar la vida entera al Señor».

«Fue difícil»

El caso de Eduard Mata, procedente de la parroquia de la Mare de Déu de Belén, no fue tan sencillo. Estaba cursando segundo curso de Farmacia en la Universidad de Barcelona y fue recibiendo paulatinamente la inquietud de que Dios no le llamaba allí. «Fue difícil porque faltaba la mitad de la carrera y se hizo muy largo», dice, aunque también agradece la paciencia de Dios, ya que le permitió «discernirlo mejor».

Para Mata, a quien le ayudaron mucho tanto la adoración al Santísimo como la figura sacerdotal, el diaconado se centrará en «ayudar a la gente que lo pide». Por su parte, Joan Xipell –que se formó en la parroquia de Sant Mateu, en el barrio de la Guineueta– descubrió su vocación a raíz de su voluntariado con los niños vulnerables de su entorno.

«Ver el trabajo de los sacerdotes fue un gran ejemplo», asegura Xipell, para quien el diaconado es un paso «definitivo e importante», ya que las promesas que se hacen entonces se mantendrán «toda la vida». Con todo, el futuro sacerdote asegura que «poder hacer presente a Dios en medio de un mundo que lo necesita mucho es un regalo de Dios y de la Iglesia».

La archidiócesis ha publicado un vídeo para anunciar esta triple ordenación que concluye con un simpático saludo del cardenal Omella a los tres futuros diáconos. «Hombre, ¡el trío calavera!», dice el purpurado al entrar en la sala. Un trío que, si Dios quiere, se convertirá en la próxima hornada de sacerdotes jóvenes de Barcelona dentro de unos meses.