Una fotografía del concejal del PP Miguel Ángel Blanco, durante un homenaje en 2024Europa Press

Cataluña

Barcelona debatirá hoy el cambio de nombre de la calle Sabino Arana por el de Miguel Ángel Blanco: «Lo merece»

Y ha sido posible porque se ha superado, y con creces, el mínimo legal de firmas requeridas a través de la plataforma Decidim Barcelona

Convivencia Cívica Catalana (CCC)lo ha conseguido y en el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Barcelona de este viernes se va a debatir una Iniciativa Legislativa Popular que pide que se cambie el nombre de la calle Sabino Arana (situada en el distrito de Les Corts) por el de Miguel Ángel Blanco, el concejal del Partido Popular asesinado por ETA en 1997.

Y ha sido posible porque se ha superado, y con creces, el mínimo legal de firmas requeridas a través de la plataforma Decidim Barcelona. Eran necesarias 3750 y se han conseguido 4.500 gracias a un trabajo de cuatro meses, en el que se han recogido estas firmas en la web, pero también a través de mesas que se han instalado en diferentes puntos de la ciudad.

Desde CCC, la entidad que impulsó la iniciativa, aseguran que, el hecho de que se pueda debatir la propuesta, demuestra que hay un «creciente pulso ciudadano por revisar el callejero de la ciudad en pos de valores como la tolerancia y la unidad».

Algo que, a juicio de Convivencia Cívica no representa Sabina Arana, quien fuera fundador del Partido Nacionalista Vasco por sus escritos «impregnados de racismo, supremacismo étnico y machismo», y que «resulta incompatible con los principios de respeto, convivencia y diversidad que defiende Barcelona». Por este motivo, CCC considera «inadmisible» que una calle de la ciudad pueda rendir homenaje a una figura cuyos «discursos están marcados por el odio», tal y como se lee en el texto de la propuesta.

En su lugar, esta asociación propone que se sustituya el nombre de esa calle por el de Miguel Ángel Blanco, el concejal del PP que «se convirtió en un emblema de la resistencia contra la violencia terrorista». Recuerdan que su secuestro y posterior asesinato consiguió la movilización de miles de ciudadanos «simbolizando el sufrimiento colectivo y la solidaridad ante el extremismo».

De ahí que defiendan que este concejal «merece este reconocimiento público, más todavía cuando nuestra ciudad se compromete con los valores democráticos, el respeto a los demás y la defensa de la dignidad humana». Los promotores de esta iniciativa consideran que puede ser ésta una oportunidad para honrar la memoria de las víctimas del terrorismo y fomentar la cohesión social.

En cualquier caso, para Convivencia Cívica Catalana, el resultado de la votación puede marcar un precedente «en la política municipal de memoria democrática». Aun así, no parece que tenga muchas posibilidades de prosperar la iniciativa teniendo en cuenta el posicionamiento de los partidos independentistas, de los Comunes e incluso del PSC.

El presidente de esta entidad, Ángel Escolano, ha dejado claro que «nos quedaremos con la conciencia tranquila de haber hecho todo lo posible por conseguirlo. Y sacar a toda esa gentuza los colores».