El Park Güell de Barcelona, en una imagen de archivo
Cultura
Un nuevo libro revela el 'código secreto' para entender el parque más famoso de Gaudí
Bruno Bérchez explora el Park Güell para ofrecer al visitante una nueva manera de mirarlo
El banco de trencadís de colores del Park Güell lo conoce todo el mundo. Lo conoce, incluso, quien todavía no ha pisado Barcelona, ya que su ondulado perfil ha sido retratado y compartido mil veces en perfiles de Instagram y folletos turísticos. Un icono de Antonio Gaudí y de la ciudad que, no obstante, esconde algunos secretos, como unas teselas con mensajes en honor a la Virgen María.
No es la única alusión cristiana del Park Güell, tal vez la obra más célebre de Gaudí, con permiso de la Sagrada Familia. El arquitecto, ferviente católico –el Papa Francisco lo declaró Venerable poco antes de morir, y su beatificación podría llegar este 2026–, imbuía sus obras de su fe, y el citado parque no era ninguna excepción, como demuestra un nuevo libro que acaba de llegar a las librerías, Gaudí i el Park Güell: viatge a l’interior d’un somni.
Bruno Bérchez, en el Park Güell
Se trata de una investigación realizada por Bruno Bérchez, sacerdote de Barcelona y rector de –entre otras– la parroquia de la Mare de Déu de la Salut, a la que pertenece el Park Güell. «El parque siempre me ha fascinado», explica el autor en una entrevista publicada por el Arzobispado de Barcelona, en la que relata cómo ha vivido su vida «muy vinculado» al Park Güell, tanto que jugaba dentro cuando era pequeño.
Una maravilla inacabada
En el libro, Bérchez recorre el parque y lo sitúa en el contexto social, político y religioso de su época. Explica cómo el parque estaba pensado para acoger a 60 familias burguesas que vivirían alrededor de este espacio, y que debía ser un oasis de belleza y naturaleza para acompañar a esta élite económica a santificarse y realizar un itinerario espiritual que les transformase interiormente y, así, pudieran actuar distinto exteriormente.
«Creo que el sueño de Güell y Gaudí era una nueva burguesía para una nueva Cataluña que lograra que los conflictos sociales se acabaran, pero no les salió bien: sólo una familia aceptó este proyecto», señala el autor. El parque, además, quedó inacabado: en su punto más alto, donde hoy está el Calvario, debía haber una capilla en forma de rosa, seguramente dedicada a la Virgen María, que sería también el destino del rosario de piedra del parque.
Gaudí i el Park Güell: viatge a l’interior d’un somni («Gaudí y el Park Güell: viaje al interior de un sueño») aborda esta historia, y muchas otras. Volviendo al banco de trencadís firmado por Josep Maria Jujol, por ejemplo, Bérchez descubre que los mensajes marianos, en su mayoría, provienen de los poemas de mosén Cinto Verdaguer en su libro Flors de Maria.
«El Park Güell nos invita a ser como flores que cantan a la Virgen, como también hacía Verdaguer en este libro. En el fondo es una invitación a que descubramos a María y le recemos», señala. También apunta que, en las inscripciones perdidas del trencadís, había muchas que parecían «dialogar» con Barcelona, lamentando la destrucción de iglesias, escuelas y conventos causada por la Semana Trágica.
Un paseo por el Park Güell, en definitiva, a la vez erudito y ameno, con un objetivo claro, según señala el propio Bérchez: «Que después de haberlo leído entres en el parque con una nueva mirada y lo veas con otros ojos».