El presidente de Vox en el Ayuntamiento de Barcelona, Gonzalo de Oro, durante un plenoVox Barcelona

Vox denuncia que Barcelona gasta 16 millones en «propaganda» institucional: «Es injustificable»

El partido denuncia un «despilfarro ideológico» en contratos de publicidad institucional del consistorio barcelonés

Vox ha denunciado que el Ayuntamiento de Barcelona ha comprometido más de 16 millones de euros en contratos de propaganda institucional, a través de un acuerdo marco de publicidad, una cifra que el partido considera «injustificable y ofensiva» para los contribuyentes. La formación explica que el valor del contrato se sitúa en 14,87 millones de euros sin IVA y que, una vez aplicado el impuesto, la cantidad total supera los 16 millones que ha hecho públicos en su denuncia.

Según la nota de prensa de la formación, el foco de la crítica se centra en el contrato 001/25001249, un acuerdo marco para la contratación de servicios de asesoramiento estratégico, planificación, negociación, contratación y gestión de espacios publicitarios en todos los medios y soportes para el Ayuntamiento de Barcelona y su sector público. El pliego fija un valor estimado del acuerdo (VEC) de 14.876.033,06 euros, al que se suma el IVA, lo que eleva el montante total por encima de los 16 millones de euros que Vox califica de «despilfarro de propaganda institucional».

En su comunicado, Vox sostiene que este contrato constituye «un modelo de gasto ideologizado y propagandístico, alejado de una comunicación pública útil para los vecinos y orientado a fines partidistas». El presidente del grupo municipal de Vox en Barcelona, Gonzalo de Oro, vincula este gasto con la situación de la ciudad, subrayando que, mientras el gobierno de Jaume Collboni invierte en propaganda, los barceloneses sufren «inseguridad, más impuestos y un deterioro evidente de la convivencia».

El acuerdo marco establece las condiciones para centralizar, desde la Dirección de Comunicación, la contratación de campañas publicitarias para el Ayuntamiento, sus organismos autónomos y sociedades municipales, incluidos servicios como vivienda, cultura, parques y jardines o servicios sociales. Para Vox, este modelo concentra un volumen «desmesurado» de recursos en comunicación institucional en lugar de orientarlos a la mejora de la seguridad, la limpieza, la movilidad o la reducción de la presión fiscal que denuncian los vecinos.

Vox defiende una comunicación institucional «austera, informativa y neutral», al servicio del interés general y no de la propaganda política, y rechaza destinar más de 16 millones de euros a campañas institucionales en el actual contexto social y económico. La formación anuncia que exigirá responsabilidades políticas y un cambio inmediato en las prioridades del Ayuntamiento de Barcelona para «poner a los vecinos en el centro de la acción municipal» y revisar el uso de la publicidad institucional.