Detalle de un boceto a lápiz original de Gaudí de 1910 que representa la iglesia de la Colonia GüellConsorci de la Colònia Güell

Año Gaudí

La ‘versión 1.0’ de la Sagrada Familia que Gaudí tampoco llegó a terminar

La iglesia de la Colonia Güell solo vio construida su cripta antes de que los mecenas abandonasen el proyecto

Esta semana, la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona instalaba el cuarto brazo horizontal de la cruz que ha de coronar la torre de Jesucristo, una ‘cruz cósmica’ que se extiende hacia los cuatro puntos cardinales, abrazando a la ciudad y al mundo. Una vez terminada –y, previsiblemente, bendecida por el Papa León XIV este verano–, supondrá la culminación vertical de la Sagrada Familia, y todos los esfuerzos se dirigirán a la Fachada de la Gloria.

Será, en todo caso, un hito hacia la finalización de un templo cuyo arquitecto, Antonio Gaudí, apenas vio empezado. Un templo de récord –por lo pronto, ya es la iglesia más alta del mundo– que tuvo un precedente en otra iglesia inacabada de Gaudí, la que proyectó para la Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló (Barcelona), y de la que solamente se llegó a construir la cripta.

El industrial Eusebi Güell fue el mecenas más importante de Gaudí: el Park Güell o el Palacio Güell son algunos de los frutos más conocidos de la colaboración entre ambos. En 1898, Eusebi Güell encargó al arquitecto que proyectase una iglesia para la citada colonia textil. Tras varios años de trabajo, que incluyeron una innovadora maqueta, la construcción del templo empezó en 1908.

Una iglesia inacabada

Gaudí proyectó una iglesia muy ambiciosa, con dos naves, varias torres y un cimborrio de 40 metros de altura… pero en 1914 la familia Güell dejó de financiar las obras, cuando apenas se había construido la nave inferior, popularmente conocida como «cripta». El obispo de Barcelona, Enrique Reig Casanova, bendijo aquel espacio, y entre 1915 y 1917 se ‘tapó’ con muros de ladrillo y tejados de uralita para que pudiese acoger celebraciones litúrgicas.

Etapas de la construcción de la iglesia de la Colonia GüellConsorci de la Colònia Güell

Se trata, por tanto, de un proyecto abortado, pero uno que, pese a todo, tiene mucho valor. Particularmente si uno lo observa como campo de pruebas para la Sagrada Familia, que se estaba construyendo al mismo tiempo. El que fue director de las obras de la Sagrada Familia entre 1983 y 1985, Francesc Cardoner, señalaba que la cripta de la Colonia Güell «desde el punto de vista estructural, no es más que la maqueta, a escala 1:4, de la Sagrada Familia».

Las similitudes entre ambas obras son claras a simple vista, pero lo importante es que Gaudí aplicó en las dos los mismos principios. El arquitecto consideraba que la naturaleza debía guiar al arquitecto, y dictar las formas idóneas para construir.

Boceto de la fachada sur de la iglesia, dibujado por Antonio Gaudí en 1910Consorci de la Colònia Güell

El propio Gaudí –citado por el historiador Eduardo Rojo– decía que «sin la prueba a gran escala de las formas alabeadas, helicoidales en las columnas y paraboloides en los muros y bóvedas, que he hecho en la Colonia Güell, no me habría atrevido a utilizarlas en el templo de la Sagrada Familia».

Según se destaca en la web del Consorcio de la Colonia Güell, esta iglesia supone un punto «culminante» en la obra de Gaudí, porque «incluye, por primera vez de forma unitaria, la práctica totalidad de sus innovaciones arquitectónicas». La cripta fue incendiada en 1936, durante la Guerra Civil, y fue restaurada y reconvertida en almacén en 1939. En 1955 recuperó su función como iglesia, y en 2002 volvió a ser restaurada.