El líder del PP en Barcelona, Daniel Sirera, mira los destrozos en varias tumbas del cementerio hebreo de Les CortsPP

Cataluña

Un rabino de Barcelona alerta de un «caldo de cultivo» de antisemitismo tras los ataques a un cementerio judío

David Libersohn, de la comunidad judía Jabad-Lubavitch de Barcelona, lamenta que nadie haya alzado la voz contra publicación de listas de comercios e instituciones regentadas por judíos

El rabino David Libersohn, de la comunidad judía Jabad-Lubavitch de Barcelona, advertido de un clima de creciente permisividad hacia actitudes que, a su juicio, alimentan el antisemitismo y ponen en riesgo la convivencia y la libertad. Todo ello, después del ataque, este fin de semana, al cementerio hebreo de Les Corts, un ataque que llevó al Ayuntamiento a cerrar también los de Collserola y Montjuïc hasta el lunes.

En una entrevista a El Debate, Libersohn ha señalado que estos ataques contra elementos de la memoria judía no son hechos aislados, sino el resultado de un «caldo de cultivo constante» que se ha ido normalizando en los últimos años. Y se ha referido, entre otros episodios, a la difusión de listas de comercios e instituciones regentados por personas judías y al señalamiento de establecimientos concretos, un paso que considera especialmente preocupante.

«Primero se publican listas, después se va contra las piedras que representan la memoria de un pueblo, y lo siguiente, ¿qué será?», se ha preguntado. El rabino ha subrayado que la crítica y el pensamiento son legítimos, pero ha recordado que existen límites claros cuando entran en juego la memoria, la dignidad y, en última instancia, la vida de las personas. En este sentido, ha lamentado que no se haya producido una reacción contundente ante determinadas acciones que, a su entender, recuerdan a etapas históricas oscuras.

Libersohn ha defendido que la responsabilidad de frenar este tipo de actitudes es colectiva, aunque ha reconocido que hay ámbitos con una responsabilidad «más directa». Sin señalar a actores políticos concretos, ha afirmado que se ha permitido y banalizado un discurso que contribuye a señalar culpables y a normalizar el rechazo hacia un colectivo. «Si viene desde lo más alto, cuando llega a lo más bajo es imposible contenerlo», ha advertido.

El rabino también ha puesto el foco en la falta de normalidad en la vida cotidiana de la comunidad judía. Ha recordado que las instituciones hebreas cuentan de forma permanente con presencia policial y que los niños que acuden a escuelas judías lo hacen con medidas de seguridad, una situación que, según ha dicho, evidencia que no se vive «en una sociedad en paz».

En relación con los ataques a elementos simbólicos, como varias tumbas del cementerio de Les Corts, Libersohn ha explicado que, en el judaísmo, las piedras tienen un valor profundo vinculado a la memoria histórica y a la continuidad de la vida. Por ello, ha remarcado que no se trata de simples actos vandálicos, sino de agresiones contra valores morales fundamentales de la tradición judía.

Para el rabino de Barcelona, la situación exige una reacción clara y urgente. «Hay una necesidad de un basta ya», ha afirmado, y ha reclamado que no se confundan ni se trivialicen cuestiones que, a su juicio, están contribuyendo a un antisemitismo continuado. En este sentido, ha hecho un llamamiento a actuar con coherencia para garantizar que todas las personas puedan vivir con libertad y tranquilidad.