El difunto delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein (2.a izq.) sentado junto a mujeres cuyos rostros han sido censurados
Los papeles de Epstein
Epstein tenía un conseguidor de mujeres en Barcelona
Los documentos judiciales desclasificados en EE. UU. apuntan a la capital catalana como nodo de una red internacional de explotación sexual
Los documentos judiciales desclasificados en Estados Unidos sobre el caso de Jeffrey Epstein, los llamados Epstein Files, sitúan a Barcelona como uno de los principales escenarios europeos de la red de captación y explotación sexual organizada por el financiero estadounidense. Estos archivos, hechos públicos por el Departamento de Justicia en aplicación de la ley aprobada por el Congreso para obligar a divulgar la documentación del caso, recogen correos, registros y comunicaciones que describen la existencia de colaboradores asentados en la capital catalana y el uso de la ciudad como punto de partida y de paso de jóvenes hacia otros destinos internacionales.
Según esta documentación, uno de los intermediarios clave de Epstein, identificado como Daniel Siad, se instaló en Barcelona y actuó como facilitador y captador de chicas a través de supuestas agencias de modelos y contactos directos con jóvenes que aspiraban a trabajar en el mundo de la moda o en eventos internacionales. En los correos intervenidos, la ciudad se describe como un entorno «más seguro que París» y especialmente favorable por la continua afluencia de turistas, un contexto que, según los archivos, facilitaba la actividad discreta de la red.
Los papeles desclasificados detallan que este colaborador remitía a Epstein perfiles, fotos y vídeos de posibles víctimas, y que a cambio recibía pagos a través de cuentas en el extranjero, lo que encaja con un esquema organizado y estable en el tiempo. La capital catalana aparece además como base logística para desplazamientos de mujeres hacia Estados Unidos y otros países europeos, con menciones específicas a viajes desde Barcelona a Miami y a otros destinos donde el magnate mantenía propiedades o conexiones de alto nivel.
Estos documentos forman parte de un volumen de decenas de miles de páginas que, según las autoridades, suman ya centenares de miles de registros vinculados a Epstein y a su entorno, y que siguen revelando la extensión internacional de una trama que combinaba lujo, poder y abuso de la vulnerabilidad de mujeres muy jóvenes. La aparición recurrente de Barcelona en los archivos vuelve a situar a la ciudad en el centro del debate sobre la responsabilidad de las élites y la necesidad de proteger a los menores y jóvenes frente a redes que se aprovechan de sus aspiraciones laborales y de su fragilidad económica.