Madres junto a sus bebés ayudadas por el proyecto Endevant Mares, de la Fundación Provida CataluñaFundación Provida Cataluña

Proyecto «Endavant Mares»: una red que sostiene la maternidad vulnerable en Cataluña

La Fundación Provida de Cataluña acompaña a mujeres embarazadas en situación de extrema fragilidad social, laboral y emocional

El Proyecto Endavant Mares de la Fundación Provida de Cataluña se ha convertido en uno de los grandes salvavidas de la maternidad vulnerable en Barcelona. En 2025, este programa ha atendido a 563 mujeres embarazadas o con bebés, ha acompañado el nacimiento de 273 niños y ha seguido prestando ayuda a otros 254 nacidos en 2024, alcanzando la cifra hasta un total de 527 bebés apoyados, incluidas 45 madres que darán a luz en 2026. Detrás de estas cifras hay un trabajo silencioso de acogida, itinerarios personalizados y acompañamiento jurídico, psicológico y material que busca algo muy simple y radical: que ninguna mujer se vea empujada a renunciar a su hijo por miedo, soledad o falta de recursos.

De la primera asociación provida de España a un centro de maternidad de referencia

La historia de Provida en Cataluña arranca en 1977, cuando un grupo de laicos puso en marcha en Barcelona la primera asociación provida de toda España, preocupados por el avance de un discurso antinatalista y por la banalización del aborto en el nuevo contexto político. Años después, para dar estabilidad a esa labor, nacería la Fundación Provida de Cataluña, hoy centrada en sus centros de acogida y apoyo a la maternidad.

Isabel Jolie, presidenta de la entidad, recuerda que el movimiento Provida quiso desde el inicio situar el debate sobre la vida humana más allá de etiquetas partidistas o religiosas. La fundación se define como aconfesional y apolítica, y explica que su defensa de la vida «desde la concepción hasta la muerte natural» se apoya en la ley natural y en un humanismo cristiano que mira a la persona concreta, «no en eslóganes ideológicos».

Con los años han surgido otras iniciativas provida en Cataluña y en el resto de España, desde hogares de acogida de inspiración explícitamente confesional hasta campañas de oración ante clínicas abortistas, todas con la misma misión de fondo pero con carismas distintos. El Proyecto Endavant Mares se sitúa en ese campo de defensa de la vida con un perfil muy claro: acompañar de forma profesional y cercana a la mujer embarazada en dificultad, antes y después del parto.

Qué ofrece Endavant Mares: acogida, plan individual y trabajo en red

«La primera función es acogerlas, escucharlas y explicarles que la maternidad es un momento muy bonito para la mujer, aunque lleguen angustiadas y muy solas», resume Astrid, trabajadora social con más de una década en la fundación. A partir de esa primera entrevista, el equipo valora necesidades —vivienda, trabajo, papeles, red de apoyo, estado emocional, semana de gestación o edad del bebé— y diseña un plan individualizado que combina sesiones grupales y seguimiento personal.

La primera pieza del acompañamiento es la acogida. Las trabajadoras sociales hacen una entrevista inicial larga, escuchan la historia de cada mujer y valoran sus necesidades —vivienda, situación laboral, papeles, red de apoyo, estado emocional, semana de gestación o edad del bebé— para diseñar un plan individualizado que combina sesiones grupales y seguimiento personal. Endavant Mares organiza a las madres en tres grandes grupos de edad (adolescentes, jóvenes y mayores de 29 años) y, en función de su fragilidad, prolonga la ayuda hasta tres años en el caso de las más jóvenes, mientras que para el resto el acompañamiento directo se mantiene, como mínimo, hasta que el bebé cumple un año.

El trabajo no se limita a la educación maternal o la crianza. Cada mes las referentes revisan con ellas cómo avanza su situación y qué apoyos deben activar, actuando como «enlace» con servicios sociales, centros de salud, recursos de vivienda, escuelas infantiles y entidades que ofrecen formación o inserción laboral. De este modo, las madres no se pierden en una burocracia que muchas ni siquiera entienden por idioma o por complejidad jurídica.

Madres en uno de los talleres que imparte la Fundación ProvidaFundación Provida Cataluña

Extranjería, vivienda y guarderías: los grandes agujeros del sistema

Buena parte de las mujeres que llegan a Endavant Mares son migrantes, algunas con años en España, pero solo con pasaporte y sin haber podido regularizar su situación. ProVida ha formado específicamente a parte de su equipo en derecho de extranjería para acompañar estos casos: tramitar citas, orientar sobre cambios legales recientes y ayudar a gestionar NIE, nacionalidad de los hijos y documentación necesaria.

La vivienda se ha convertido en uno de los mayores motivos de angustia. «Una maternidad sin vivienda es una situación límite; una mujer en la calle es vulnerable, y más si encima lleva un bebé en brazos», advierten las trabajadoras sociales del proyecto. Varias madres relatan que, en cuanto comunicaron su embarazo, fueron despedidas del trabajo y expulsadas de la habitación donde vivían de alquiler, quedándose de la noche a la mañana sin ingresos ni techo.

Ante esta realidad, algunas acaban atrapadas en procesos que comparten con los servicios sociales como un problema estructural. A todo ello se suma el bloqueo en el acceso a guarderías públicas, con listas de espera y plazas insuficientes, y el coste inasumible de las privadas, que dificulta incorporarse al mercado laboral incluso cuando hay buena disposición para trabajar.

La Fundación Provida Cataluña ofrece apoyo en el embarazo y primeros años de vida a madres en situación vulnerableFundación Provida Cataluña

Un cambio visible: de la desesperación a la esperanza

El impacto del acompañamiento es tangible. «A la entrada les hacemos una foto y el último día es otra persona: otra cara, otra mirada, otra seguridad», explican desde el equipo técnico. Muchas han logrado encontrar un empleo, regularizar su situación administrativa, acceder a una guardería o mejorar su vivienda, pero «sobre todo han recuperado la seguridad interior y el orgullo de sacar adelante a sus hijos», afirman.

Las madres participan en sesiones sobre embarazo, parto, lactancia y cuidados del recién nacido, y más tarde en grupos donde comparten dudas sobre crianza, estimulación, alimentación y desarrollo. Se trabaja también la detección de posibles retrasos o problemas de salud y se derivan los casos a pediatría o centros de estimulación temprana cuando hace falta, al tiempo que se orienta a las familias sobre cómo moverse en el sistema sanitario.

Uno de los momentos más simbólicos del itinerario es la «carta a la vida», en la que las mujeres revisan el camino recorrido y expresan qué ha supuesto para ellas continuar con su embarazo. «No se trata de romantizar la maternidad, que también es muy dura, pero hay una belleza superior, este don de la vida que ellas abrazan dentro de sus dificultades», apunta una de las profesionales.

Endavant Mares fomenta también la creación de red entre las propias beneficiarias. Las mujeres se agrupan por cohortes de nacimiento de sus hijos, comparten trayecto, se apoyan entre sí y, con el tiempo, muchas se recomiendan mutuamente la fundación a otras embarazadas en dificultad, convirtiendo el centro en la única «familia extensa» disponible para no pocas de ellas.

Historias con nombre propio: Insaf y Natalia

Insaf lo resume en una frase sencilla: «Antes mi vida se había acabado; después de conocer Provida me dieron una vida nueva». Llegó derivada desde la trabajadora social del centro de salud, sin imaginar que «existiera una fundación que pudiera ayudarla», y allí recibió alimentos, productos de higiene, ropa para el bebé y, sobre todo, escucha y orientación para encontrar una nueva habitación gracias a la coordinación con Cáritas.

Natalia, por su parte, describe a la Fundación Provida como «una familia» que le abrió la puerta de su casa cuando más hundida se sentía. Tras afrontar dos embarazos en un país que no es el suyo, con soledad y precariedad, asegura que allí encontró apoyo psicológico y se sintió como si "hablara con una hermana” y descubrió, en sus propias palabras, que ella poseía «la fuerza de una mamá que nunca se rinde», hasta el punto de no saber qué habría sido de ella sin ese apoyo.

Una vida que merece ser defendida

«Nosotras somos esa sombrita que está al lado», explica una de las trabajadoras al describir su papel junto a las madres. Frente a un entorno que con frecuencia propone el aborto como salida rápida a problemas de vivienda, empleo o papeles, el Proyecto Endavant Mares de la Fundación Provida de Cataluña opta por el camino más exigente: estar al lado de cada mujer, sin juzgar, ofreciéndole recursos y devolviéndole la confianza en sí misma para que pueda decir sí a su hijo sin ser castigada por ello.