Mensaje de prueba que envían desde el protocolo ES-Alert

Temporal

Cataluña manda ES-Alert diferentes según el idioma: en catalán, levanta las restricciones; en español, las mantiene

El Govern vuelve a fallar con el ES-Alert: mensajes contradictorios sobre las restricciones en Cataluña

La alerta enviada por la Generalitat para informar del levantamiento de las limitaciones por el temporal de viento ofrecía instrucciones distintas en catalán y en castellano, alimentando la sensación de descoordinación en la gestión de la crisis.

El pasado jueves, en torno a las 15:30 horas, la Generalitat de Cataluña remitió un nuevo mensaje masivo del sistema ES-Alert a todos los teléfonos móviles presentes en la comunidad para comunicar el levantamiento de las restricciones de movilidad impuestas por el fuerte temporal de viento, manteniendo, eso sí, la suspensión de la actividad educativa, deportiva y universitaria hasta las 20:00 horas.

Sin embargo, el contenido de la alerta no era el mismo en catalán y en castellano: mientras en catalán se informaba expresamente de que se levantaban las limitaciones de movilidad, la versión en castellano omitía ese dato clave y pedía seguir evitando desplazamientos innecesarios y actividades en el exterior, lo que generó confusión entre los ciudadanos afectados. El episodio se suma a las incidencias previas en el envío de este tipo de avisos y vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad del Govern para gestionar, con rigor y claridad, un instrumento diseñado para situaciones de riesgo y protección de la población.

El error en el último mensaje ES-Alert

Según la información publicada por la prensa catalana, a primera hora de la tarde del jueves la Conselleria d’Interior, a través de Protecció Civil, activó un nuevo ES-Alert para anunciar que el temporal asociado a la borrasca Nils remitía y que, en consecuencia, se levantaban las restricciones de movilidad que habían estado vigentes desde la medianoche hasta las 20:00 horas de ese día. En la versión en catalán del mensaje se indicaba claramente que se «aixecaven les restriccions de mobilitat» y, a la vez, se recordaba que seguían suspendidas las actividades educativas, deportivas, sanitarias no urgentes, los servicios sociales y las actividades al aire libre hasta las 20:00 horas.

En cambio, en el texto remitido en castellano no se mencionaba el levantamiento de las restricciones de movilidad, sino que se instaba a «evitar desplazamientos innecesarios y actividades en el exterior», manteniendo la referencia a la suspensión de clases y actividades, también hasta las 20:00 horas. Esta divergencia en la redacción, en un sistema de alerta pensado para transmitir mensajes claros y unívocos en situaciones potencialmente sensibles, ha sido interpretada por diversos sectores como un nuevo síntoma de improvisación y falta de control en la comunicación institucional del Govern.

La alerta corregida de la tarde llegaba tras una primera oleada de mensajes ES-Alert enviados el día anterior y la misma mañana del jueves, cuando la Generalitat decidió suspender la actividad educativa, universitaria, deportiva y sanitaria no urgente, así como cerrar parques, jardines y determinados espacios naturales ante el episodio de viento intenso. El plan de emergencias por viento (Ventcat) situó buena parte del territorio catalán en nivel máximo de alerta, lo que llevó al Ejecutivo autonómico a adoptar medidas de alcance general que afectaron a escuelas, centros sanitarios y servicios sociales en numerosas comarcas.

Protección Civil y la consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, habían avanzado que se enviaría un nuevo ES-Alert hacia las 15:30 horas para comunicar el fin de las restricciones de movilidad, manteniendo el resto de medidas preventivas durante toda la jornada. La justificación oficial fue que el fenómeno meteorológico empezaba a ir «a la baja», aunque se seguía pidiendo máxima «precaución» ante la posibilidad de desprendimientos y otros incidentes vinculados al viento.

Incidencias previas y críticas a la gestión

El problema de la redacción contradictoria entre catalán y castellano no es el único incidente reciente ligado al uso del sistema ES-Alert en Cataluña. Días antes, Protección Civil había reconocido que parte de la población no recibió correctamente las primeras alertas por el viento, al detectarse incidencias en al menos una compañía telefónica, lo que obligó a informar al Ministerio del Interior, responsable del servicio. Estas disfunciones han alimentado las críticas de alcaldes, responsables locales, sectores educativos y empresariales en zonas donde el impacto del temporal fue menor, pero las restricciones fueron igualmente aplicadas.

Ante estas quejas, la consellera Parlon defendió que el envío masivo de la alerta a toda Cataluña se hizo «de manera acertada y adecuada», siguiendo criterios técnicos y no decisiones discrecionales, insistiendo en que se actuó como «se tenía que actuar» según las previsiones del servicio meteorológico. No obstante, el uso de un sistema concebido para situaciones de riesgo grave para la vida —como ha recordado previamente el propio Govern en otras ocasiones— se ha visto cuestionado al aplicarse en un contexto meteorológico que algunos analistas consideran menos extremo, con el consiguiente riesgo de banalizar su finalidad y generar alarma o fatiga en la población.

Un sistema de emergencia bajo escrutinio

El ES-Alert es el mecanismo de avisos a móviles implantado en toda España para informar a la ciudadanía de emergencias graves y directrices de protección, y su correcta utilización exige mensajes claros, coherentes y fácilmente comprensibles para todos los ciudadanos, con independencia de su lengua habitual. En este caso, la divergencia entre las versiones en catalán y castellano, unida a los problemas de recepción en anteriores envíos, plantea interrogantes sobre los protocolos internos de revisión, traducción y supervisión en el seno de la administración catalana.