Imagen de la Plaza Francesc Macià, en BarcelonaCastellbo vía Wikimedia Commons

Así será la futura plaza Francesc Macià de Barcelona: árboles, aceras más anchas y tranvía

Barcelona rediseñará Francesc Macià con más arbolado, aceras anchas y carril bici al prolongar el tranvía por la Diagonal

La llegada del tranvía de la Diagonal hasta la plaza de Francesc Macià transformará este nudo viario de Barcelona con nueva arboleda en las aceras, más espacio para peatones, un carril bici segregado y una redistribución del tráfico privado y del transporte público. La intervención forma parte de la fase 3 de la conexión entre las líneas Trambaix y Trambesòs, aún sin fecha de inicio, pero con un plazo de ejecución calculado en unos 40 meses desde la adjudicación de las obras, según avanzó El País citando fuentes municipales.

Reordenación urbana y movilidad

El proyecto prevé plantar alrededor de 20 árboles en las aceras de la plaza, que ahora carecen de arbolado, y ensanchar especialmente las del lado montaña para ganar espacio al peatón. Además, se construirá un carril bici en calzada, separado del tráfico, de modo que el eje de la Diagonal refuerce su papel como corredor de movilidad sostenible.

En el acceso a la plaza desde la Diagonal, el tranvía llegará por el centro de la avenida y rodeará la rotonda por el lado mar, con prioridad semafórica al tratarse de transporte colectivo. El tráfico privado se encauzará por tres carriles en el lateral, lo que facilitará los desvíos hacia Josep Tarradellas, Urgell o de nuevo la propia Diagonal, mientras el tronco central se reservará a autobuses urbanos e interurbanos.

En sentido salida de la ciudad, la sección reproducirá la solución ya aplicada en el tramo de Verdaguer: el tranvía ocupará el centro, con el carril bici adyacente y dos carriles de circulación de coches a cada lado, sin espacio específico para autobuses, con la intención de derivar la demanda de transporte público hacia el tranvía. Para ordenar mejor los movimientos de los vehículos se crearán dos islas junto al bulevar de la Diagonal y a la avenida de Pau Casals, y los dos carriles de entrada a la plaza se convertirán en tres a la salida hacia el sur.

Jardín protegido y obras en el subsuelo

El rediseño no afectará al jardín central ni al estanque de la plaza, obra de 1930 del arquitecto y paisajista Nicolau Rubió i Tudurí, que cuenta con protección patrimonial. Se conservará el ombú o bellaombra centenario, con una copa de unos 24 metros y un fuste de seis metros de perímetro, así como el estanque que reproduce el perfil de la isla de Menorca, tierra natal de su autor.

Junto a la plataforma tranviaria y la reurbanización en superficie, el proyecto incluye la construcción, ampliación y desdoblamiento de colectores de agua bajo la Diagonal, lo que obligará a cortes parciales y alargará los trabajos. En el tramo entre paseo de Sant Joan y la calle Calvet, de unos 1.870 metros, el colector se ampliará entre Girona y Balmes y se desdoblará entre Balmes y Calvet, con el objetivo de incrementar la capacidad de drenaje y adaptar la infraestructura a episodios de lluvia intensa.

Plazos abiertos y impacto vecinal

El Ayuntamiento de Barcelona prevé 40 meses de obras una vez adjudicados los contratos, pero el gobierno de Jaume Collboni evita comprometer una fecha de inicio y supedita el calendario a la aprobación de los proyectos ejecutivos y a la disponibilidad presupuestaria. La intervención se sumará a otras obras recientes en el entorno, que ya ha sufrido afecciones por la ampliación de los Ferrocarriles de la Generalitat entre plaza de Espanya y Gràcia, por lo que vecinos y conductores deberán convivir varios años con desvíos, cambios de itinerario y un paisaje urbano en transformación.