Varias personas en la pista de una discoteca
Cataluña
Los empresarios del ocio nocturno llevan al Ayuntamiento de Barcelona a los tribunales
Recurren el Plan de Usos de Sant Martí porque puede provocar una «desertización» de la oferta regulada
El pulso entre el Ayuntamiento de Barcelona y el sector del ocio nocturno suma un nuevo capítulo judicial. La Federación Catalana de Locales de Ocio Nocturno (FECALON) ha presentado un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña contra el plan de usos de Sant Martí, aprobado definitivamente por el pleno municipal el pasado diciembre.
La patronal impugna el Plan Especial Urbanístico que regula las actividades de pública concurrencia, los comercios alimentarios y otros establecimientos en el distrito. Se trata de una herramienta urbanística que fija distancias mínimas entre locales, limita superficies y condiciona nuevas aperturas, traslados o cambios de actividad con el objetivo declarado de ordenar el crecimiento y preservar la convivencia vecinal.
Para FECALON, sin embargo, el nuevo marco supone un endurecimiento que puede tener consecuencias estructurales sobre el tejido empresarial del distrito.
«Riesgo de desertización»
La organización advierte de un posible «riesgo de desertización» de actividades reguladas si se reduce la capacidad de implantación, continuidad o reconversión de los establecimientos. En términos prácticos, sostiene que las nuevas condiciones hacen más difícil abrir un local, trasladarlo o adaptarlo a nuevas normativas técnicas, por ejemplo, en materia de aforos o seguridad.
Uno de los puntos que más preocupa al sector es la combinación de distancias obligatorias entre locales y topes máximos de superficie. Según la patronal, esta doble restricción puede convertir en inviable económicamente determinados proyectos y bloquear, de facto, la sustitución de negocios que cierran por otros nuevos en la misma zona.
El secretario general de la entidad, Fernando Martínez, resume la posición del sector con un argumento de fondo: si se reducen los espacios legales y regulados, parte de la demanda puede desplazarse hacia fórmulas menos controladas. A su juicio, eso tendría efectos contraproducentes sobre la convivencia, la seguridad y el equilibrio urbano.
Más allá del debate jurídico, la patronal enmarca el recurso en un contexto de contracción progresiva del sector. El incremento sostenido de costes, la complejidad administrativa y la menor capacidad de inversión ya estaban tensionando la actividad antes de la aprobación del plan, sostienen.
En este escenario, consideran que nuevas restricciones urbanísticas pueden acelerar la pérdida de locales y, con ello, afectar al empleo directo e indirecto vinculado al ocio nocturno y a la economía de proximidad. La reducción de la oferta, añaden, no solo implica menos diversidad de propuestas, sino también una mayor concentración de público en determinados puntos y franjas horarias.
FECALON insiste en que su impugnación no cuestiona la necesidad de regular ni la convivencia vecinal, sino que reclama una revisión del plan con criterios de proporcionalidad y eficacia, de manera que no se traduzca en una reducción estructural de la oferta legal.
El recurso llega en un momento sensible para el ocio nocturno en Sant Martí, especialmente en el entorno del Poblenou y el eje de Pere IV, donde en las últimas semanas se han producido cierres de locales emblemáticos. Para la patronal, estos casos ilustran la presión que soporta la oferta reglada.