El exalcalde de Barcelona, Xavier Trias

Cataluña

La preferencia de Puigdemont por Tatxo Benet como candidato en Barcelona alza en armas a un sector de Junts

El exalcalde Xavier Trias ha llegado a afirmar que «alguien ha perdido los papeles»

La apuesta de Carles Puigdemont por situar al empresario Tatxo Benet al frente de la candidatura de Junts en Barcelona ha abierto una grieta visible en el partido. Sectores relevantes de la formación, los más pragmáticos, con el exalcalde Xavier Trias como voz más explícita, rechazan la operación y cuestionan que el cofundador de Mediapro sea el perfil adecuado para disputar la alcaldía en 2027.

El malestar no es menor. Trias, que ganó las últimas municipales, aunque quedó fuera del gobierno por el pacto entre PSC, Comunes y PP, ha mostrado públicamente su desconcierto ante el ofrecimiento a Benet. En una entrevista reciente al programa ‘Cafè d’Idees’ del 2Cat, ha dejado caer que «alguien ha perdido los papeles» dentro del partido y ha reiterado su apoyo sin fisuras a su antiguo número dos, Jordi Martí Galbis, actual presidente del grupo municipal.

Martí no se retira y forzará primarias

Lejos de apartarse ante la posibilidad de que Benet acepte el ofrecimiento de Puigdemont, Martí Galbis mantiene su candidatura y está dispuesto a forzar un proceso de primarias. Aunque en su momento se comprometió a dar un paso atrás si la dirección encontraba un perfil «claramente ganador», considera que el empresario leridano no cumple ese requisito.

El reglamento interno aprobado por Junts el pasado noviembre es claro: si hay más de un aspirante, deberá activarse un proceso de primarias entre la militancia. Y hoy ese escenario parece inevitable. La tensión entre el sector alineado con Waterloo y el entorno de Trias ha convertido la elección del alcaldable en una pugna política de mayor calado que la simple designación de un candidato municipal.

Waterloo busca un revulsivo externo

La insistencia en Benet responde a una estrategia definida por Puigdemont: encontrar una figura con proyección pública y conexiones en el ámbito empresarial capaz de revertir unas encuestas poco favorables. Junts es, a estas alturas, el único gran partido con representación en el Ayuntamiento que no ha definido cabeza de cartel, pese a que la dirección aspiraba a tenerlo cerrado a mediados de 2025.

No es la primera tentativa. En los últimos dos años se ha tanteado a perfiles como el exconsejero Quim Forn o el expresidente Artur Mas, quien esta semana ha confirmado que recibió formalmente la propuesta a través de Jordi Turull, el secretario general de Junts, y la rechazó por falta de voluntad de regresar a la primera línea. También se han explorado otras opciones internas y externas sin éxito.

En paralelo, el portavoz y diputado Josep Rius, muy próximo a Puigdemont, se mantiene como alternativa oficialista si la vía Benet no prospera. Su nombre refuerza la percepción de que la dirección no contempla a Martí como candidato preferente, lo que ha tensado aún más la relación dentro del grupo municipal.

Fuentes del partido admiten que se va con mucho retraso en la designación y que una batalla de primarias en plena precampaña podría proyectar imagen de división. La votación interna, si se confirma, se celebraría previsiblemente en torno a Semana Santa.

Mientras tanto, los rivales ya están en posición de salida: Jaume Collboni repetirá por el PSC, Elisenda Alamany por ERC y Daniel Sirera por el PP; en los Comunes, Gerardo Pisarello se impuso en primarias.