La cruz recubierta de cerámica blanca que corona la Sagrada Familia, ya visible
Barcelona
La cruz que corona la Sagrada Familia ya puede verse desde toda Barcelona
La retirada del andamiaje en torno a la cruz de seis brazos permite que esta ya sea visible desde la calle
Tras unos días retirando los andamios que hasta ahora la cubrían, la cruz refulgente que corona la Torre de Jesucristo de la Basílica de la Sagrada Familia ya puede verse desde toda Barcelona. La cruz de seis puntas, recubierta de vidrio y cerámica esmaltada en blanco, mide 17 metros de alto y 13,5 de ancho.
Los andamios ya no ejercen de obstáculo visual para poder admirar la cruz que corona el templo diseñado por Antonio Gaudí, que se terminó de instalar hace algo menos de tres semanas, el pasado 20 de febrero, convirtiéndose en el punto más alto del skyline de la capital catalana y en el culmen de la iglesia más alta del mundo, con 172,5 metros de altura, superando los 161,53 metros de la aguja de la iglesia mayor de Ulm, en Alemania.
La Basílica de la Sagrada Familia, en Barcelona, con la cruz refulgente ya visible
En los próximos meses continuarán los trabajos para preparar el interior, ya que el objetivo es que la torre sea un mirador desde el que contemplar la ciudad. Desde la dirección de las obras se puntualiza que el objetivo no es solo turístico, sino que se pretende ofrecer un punto desde donde poder elevarse y acercarse a Dios, para observar la obra de la Creación y a los hombres.
La construcción de la cruz
La construcción y el montaje de las piezas que conforman la cruz se ha extendido durante los últimos meses. La estructura, según informan en la web de la Sagrada Familia, se ha fabricado en Alemania, y llegó al templo separada en 14 piezas prefabricadas de acero inoxidable y hormigón. Estas se terminaron de montar en una plataforma a 54 metros de altura. La cerámica blanca esmaltada que recubre la cruz se ha fabricado en Cataluña, igual que la piedra interior y los cristales.
Vista de la cruz, en blanco y negro
«Con estos materiales se consigue lo que quería Antoni Gaudí: que la cruz brille de día y dé luz de noche», explican. Gaudí previó que dentro de la cruz se instalase una escultura que representase al Cordero de Dios, el Agnus Dei. Será una obra del artista italiano Andrea Mastrovito, y se instalará durante las próximas semanas.
En el interior de las puntas de los cuatro brazos se representarán escenas de la vida de Jesucristo bajo cuatro nombres: Hijo de Dios, Salvador del Mundo, Señor y Mesías-Rey. Las escenas representarán la Transfiguración, la Crucifixión, la Resurrección y el Juicio Final, respectivamente. Serán también obra de Mastrovito.
Esperando al Papa
La finalización de la cruz era el último gran hito antes de la visita del Papa León XIV a Barcelona, el próximo 10 de junio –y seguramente, también el día 9–, en la que bendecirá la Torre de Jesucristo el día del 100º aniversario del fallecimiento de Gaudí, a quien el Papa Francisco declaró Venerable poco antes de morir.
Los únicos eventos confirmados hasta el momento en Cataluña del viaje apostólico de León XIV a España son la celebración de una misa solemne y la bendición de la torre el mismo día 10 por la tarde, y la participación en una ofrenda floral en la tumba de Gaudí ese mismo día por la mañana.
El programa provisional con el que trabajan los organizadores contempla un gran encuentro con los fieles de Barcelona, previsiblemente en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuïc, y también se baraja una visita exprés al Monasterio de Montserrat, que acaba de concluir las celebraciones de su milenario.