Detenido un hombre por traficar con cocaína en Barberà (Barcelona)
Droga
La presencia de cocaína en las aguas residuales de Barcelona se triplicó en 2025
La capital catalana se sitúa entre las ciudades europeas con mayor rastro de cocaína en el alcantarillado, mientras repuntan también otras drogas sintéticas y se consolida un patrón de consumo problemático en España
La presencia de cocaína en las aguas residuales de Barcelona se disparó en 2025 hasta casi triplicar los niveles del año anterior, según el último estudio de la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA), elaborado a partir del análisis de 115 ciudades de 25 países europeos. El informe, que se basa en muestras de alcantarillado recogidas por la red internacional de expertos SCORE, sitúa a Barcelona como la ciudad española con mayor aumento de restos de cocaína, con un incremento interanual del 185 %, mientras Lérida más que duplicó sus registros.
La EUDA advierte de que las aguas residuales se han convertido en un termómetro silencioso del consumo de estupefacientes en Europa, revelando un fenómeno «muy extendido, variado y en constante flujo», en palabras de su directora ejecutiva, la doctora Lorraine Nolan. En el conjunto del continente, la cantidad de cocaína detectada en el alcantarillado aumentó casi un 22 % entre 2024 y 2025, con especial protagonismo de España, Bélgica y Países Bajos, que figuran entre los países con niveles más elevados. Este incremento confirma la amplia disponibilidad de la droga y la normalización de su consumo recreativo en grandes urbes.
El estudio constata, además, cambios significativos en el patrón de consumo de otras sustancias: mientras la ketamina y la cocaína aumentan, la droga sintética MDMA cae de forma apreciable. Entre 2024 y 2025, los restos de ketamina en aguas residuales crecieron en torno a un 41% en las 66 ciudades europeas con datos comparables, con las mayores concentraciones en Bélgica, Alemania y Países Bajos. En España, se detectaron incrementos de ketamina en Barcelona, Castellón y Santiago de Compostela, frente a un fuerte descenso en Lérida.
En sentido contrario, la MDMA registró una disminución global del 16 % en las 78 urbes analizadas en ambos años, aunque España se mantiene entre los países con concentraciones más altas de esta sustancia. Dentro del territorio nacional, el informe sitúa a Granada y Barcelona a la cabeza en presencia media diaria de MDMA por cada mil habitantes, por delante de ciudades como Santiago, Lérida o Castellón. Este desplazamiento hacia la cocaína y la ketamina, en detrimento de la MDMA, apunta a una oferta más agresiva de drogas estimulantes y a un ocio nocturno cada vez más asociado al policonsumo.
El cannabis presenta una evolución más dispar: mientras en Santiago de Compostela aumentan los residuos de esta sustancia, en Barcelona, Lérida y Castellón se observa un descenso respecto al año anterior. Aun así, las concentraciones detectadas en Europa occidental y central siguen siendo elevadas, especialmente en países como Alemania y Países Bajos, aunque por debajo de los niveles que reportan ciudades de Canadá y Estados Unidos. Los expertos recuerdan que el análisis de aguas residuales no sustituye a las encuestas de consumo, pero permite detectar con rapidez tendencias emergentes y orientar las políticas de prevención y salud pública.
Los datos de la EUDA refuerzan la preocupación por el peso de España como puerta de entrada de la cocaína a Europa y por el arraigo del consumo de drogas en determinados entornos urbanos. El organismo europeo insiste en que esta información debe servir a las autoridades para reforzar las estrategias policiales contra las redes de tráfico, pero también para impulsar políticas integrales que incluyan educación, prevención y tratamiento de las adicciones, especialmente entre jóvenes y población vulnerable.