Presupuestos participativos de Sant Cugat para niños y jóvenes

Cataluña

El principal ayuntamiento de Junts propone gastar 75.000 euros en «colorear» la ciudad con murales LGTBI+

Chicos de 10 a 18 años podrán votar hasta el 31 de marzo

Los presupuestos participativos dirigidos a niños y jóvenes de Sant Cugat han abierto este año un debate que va más allá de la elección de equipamientos o mejoras urbanas. Entre las propuestas que pueden votar los menores de entre 10 y 18 años figura la creación de murales artísticos con temática LGTBI+, una iniciativa que ha introducido un componente ideológico en un proceso tradicionalmente centrado en infraestructuras y espacios de ocio.

La propuesta, dotada con 75.000 euros, plantea «colorear la ciudad» a través de intervenciones artísticas que, además, incluyan mensajes de sensibilización en diversidad afectivo-sexual. Compite en la votación con otras iniciativas más habituales en este tipo de procesos, como la construcción de un nuevo skatepark (también se destinarían 75.000 euros), la mejora de parques infantiles (con la misma cantidad) o comprar libros a las bibliotecas para potenciar el préstamo escolar (20.000 euros).

El proceso participativo, que cuenta con un presupuesto global de 140.000 euros, permite a los menores escoger hasta cuatro propuestas, dos del bloque infantil y dos del juvenil, a partir de ideas previamente recogidas en centros educativos y canalizadas a través del Consell d’Infants y el Consell de Joves.

Desde el Ayuntamiento, se defiende como un ejercicio de corresponsabilidad que busca implicar a los más jóvenes en decisiones reales sobre su entorno.

Sin embargo, el líder del Partido Popular en Sant Cugat, Álvaro Benejam, ha cuestionado abiertamente la idoneidad de destinar recursos públicos a este tipo de iniciativas en un programa dirigido a menores. A su juicio, se trata de una inversión que «no responde a las necesidades reales» de los niños y que debería priorizar ámbitos como la educación, la salud mental o la mejora de las instalaciones escolares.

Benejam también ha planteado dudas sobre el papel de las administraciones en este tipo de propuestas, al considerar que pueden introducir un sesgo ideológico en espacios públicos dirigidos a menores. En este sentido, ha apelado a la necesidad de mantener una posición institucional neutral y ha vinculado la iniciativa con los contenidos que, según su formación, se están incorporando en el ámbito educativo en materia afectivo-sexual.

El debate emerge en un contexto en el que los presupuestos participativos de Sant Cugat habían consolidado, en ediciones anteriores, un perfil más práctico. Buena parte de las inversiones se han traducido en equipamientos como skateparks, circuitos de parkour o espacios deportivos en barrios como Can Mates, Mira-sol o la Floresta, proyectos que han tenido una amplia aceptación entre los jóvenes. La votación estará abierta hasta el 31 de marzo.