Instante del pleno de Barcelona este viernes.
Barcelona aprueba priorizar el uso residencial de la vivienda, con el «voto político» de ERC
Tarafa (BComú) afirma que la ciudad puede «volver a ser pionera» en todo el Estado en esta materia
El pleno de Barcelona ha aprobado este viernes una Modificación del Plan General Metropolitano (PGM) para priorizar el uso residencial de la vivienda, frenar el alquiler de temporada y combatir las compras especulativas, con el apoyo del PSC, BComú y el «voto político» de ERC.
La portavoz republicana, Eva Baró, ha justificado su apoyo a la medida, acordada por el gobierno municipal con BComú en el marco de las ordenanzas fiscales de 2024 y 2025, por «respeto hacia los movimientos sociales», no a los que, ha afirmado, a veces los tienden a instrumentalizar.
Asimismo, ha reprochado a los de Gemma Tarafa haber «vetado» la mesa que reclamaban desde ERC para debatir el aterrizaje en la ciudad de la regulación de los alquileres de temporada del Parlament, según Baró, por miedos partidistas.
Por su parte, Tarafa ha celebrado la aprobación del texto y ha afirmado que Barcelona «puede volver a ser pionera en todo el Estado, dejando por escrito que los pisos son solo para vivir, no para hacer alquiler de temporada, ni 'coliving', ni para especular».
La primera teniente de alcalde y responsable de Urbanismo, Laia Bonet, ha defendido que la MPGM aborda un problema «urgente y concreto, que es el uso fraudulento del alquiler de temporada para esquivar la regulación de precios y expulsar los vecinos de sus barrios».
Por su parte, el portavoz adjunto de Junts, Damià Calvet, ha criticado que la medida genera «mucha inseguridad jurídica y atenta contra la mixtura de usos» y ha reclamado un 'reset' en materia urbanística ante las distorsiones generadas por las políticas del Gobierno, la Generalitat y el Ayuntamiento.
Desde el PP, la concejal Sonia Devesa ha considerado que esta nueva regulación sigue la línea de políticas de vivienda de los últimos años, las cuales ha asegurado que constatan que el intervencionismo no funciona e «insistir en mantenerlo deviene incluso irresponsable».
Finalmente, el portavoz de Vox, Liberto Senderos, ha sostenido que «Barcelona no necesita más normas, necesita más vivienda» y que la MPGM supone poner más obstáculos a la promoción de vivienda, reduciendo la oferta en vez de aumentarla.