Fotograma de uno de los vídeos publicados por el arzobispado de BarcelonaAlça la mirada / YouTube

Iglesia

Católicos de Barcelona aprovechan la visita de León XIV para revelar el antídoto milenario contra la tristeza

La archidiócesis de Barcelona hace suyo el lema de la visita papal e insta a mirar hacia lo alto

Faltan menos de dos meses para que el Papa León XIV visite España, pero la maquinaria para preparar el viaje hace tiempo que está en marcha. Para la archidiócesis de Barcelona, no obstante, el objetivo no es solo asegurar la seguridad en los actos multitudinarios o la logística de los trayectos, sino también conseguir que este tipo de cuestiones no ahogue los frutos espirituales que debería tener la visita papal para los barceloneses.

Con esto en mente, un equipo ligado a la pastoral juvenil de la archidiócesis lleva meses preparando una campaña para ayudar a creyentes y no creyentes a «profundizar en el itinerario espiritual y catequético» que propone el lema escogido para la visita papal, «alza la mirada», que se propuso desde la capital catalana y ha sido adoptado para todo el viaje apostólico.

Los primeros vídeos de esta campaña ya están disponibles, así como las redes sociales «oficiales» de la visita pontificia a Cataluña. Aunque no no está exenta de fricciones, el objetivo de la propuesta de la archidiócesis de Barcelona es asegurar que el viaje del Papa no cae en saco roto y deja poso más allá del 9 y 10 de junio.

En concreto, el principal mensaje que se quiere lanzar desde el arzobispado es que hay una respuesta a algunas de las complicaciones más habituales con las que lidian los jóvenes de Barcelona, como la soledad, la tristeza o la falta de sentido. Una respuesta que se encuentra a más de 170 metros de altura y que se descubre alzando la mirada: la cruz de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia.

«El dolor, la tristeza o las lágrimas no son el final, no pierdas la esperanza, confía: aquí la cruz es victoria; no niega el dolor, lo atraviesa», se dice en uno de los vídeos compartidos por la archidiócesis. También apuntan al hecho de que la cruz diseñada por Antonio Gaudí tiene cuatro brazos horizontales, un símbolo que ejerce de antídoto contra el individualismo: «Te permiten mirar alrededor y salir de ti mismo y de su problemas, por todas partes hay personas que sufren y te necesitan».

Tres ejes

La campaña plantea tres recorridos catequéticos –uno para niños, uno para jóvenes y uno para adultos–, y orbita en torno a tres ejes: la cruz de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, «que nos invita a emprender un camino personal de conversión»; el espíritu de Gaudí, «que quiso que un día Barcelona alzase la mirada y encontrase la cruz», y la figura el Papa León XIV como peregrino.

Entre los vídeos, publicados en catalán en la web y en el canal de YouTube Alça la mirada –y que también se difundirán por otras redes sociales–, también hay varias entrevistas, que siguen el mismo formato que el podcast L’Escalinata, un programa producido por la Delegación de Juventud del arzobispado que busca «poner luz» en las preguntas «trascendentales» que se hacen los jóvenes.

En concreto, hasta ahora han publicado cinco entrevistas, incluida una con el arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, en la que ofrece su testimonio personal de quién es León XIV. «Es un Papa normal, muy cercano a nosotros, que escucha mucho y habla desde el corazón», explica el prelado, que acaba de cumplir 80 años y para quien la visita del Papa supondrá también una despedida de la archidiócesis por todo lo alto.

También han publicado una charla con la directora de Investigación e Innovación de La Salle, Rosa Maria Alsina, sobre la basílica de la Sagrada Familia como «un proyecto que trasciende generaciones, y otra con dos de las personas que están detrás del proyecto Santa Creu Barcelona, Joan Rodríguez y María Morer, que ofrecen una “guía» para leer el sentido original del templo de Gaudí.

El periodista P. J. Armengou –autor del reciente libro Rostros de perdón– y el sacerdote Bruno Bérchez conversan sobre el significado «universal» de la cruz, que abraza tanto el dolor cotidiano como las mayores tragedias. Y, por último, la arquitecta Chiara Curti, referente internacional en los estudios sobre Gaudí, presenta un recorrido al corazón del genial artista.