El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante la presentación de la ampliación del museo MNAC, a 9 de marzo de 2026, en Barcelona, Cataluña (España).EUROPA PRESS

Collboni repartirá 1,5 millones en bonos culturales pocos meses antes de las elecciones en Barcelona

El Ayuntamiento ultima un programa de cheques digitales de 20 euros para cine, teatro, conciertos y libros, gestionado por Abacus y sufragado íntegramente con dinero público, que se activará pocos meses antes de las municipales de 2027

El Ayuntamiento de Barcelona, encabezado por el alcalde socialista Jaume Collboni, ha adjudicado un nuevo programa de «Incentivo Cultural» que repartirá hasta 1,1 millones de euros en descuentos directos para que los ciudadanos compren entradas de cine, teatro, conciertos y otros productos culturales, dentro de un contrato que asciende a 1.452.195,92 euros y que se implementará en el tramo final del mandato actual, a escasos meses de las elecciones municipales previstas para mayo de 2027.

Un monedero digital de 20 euros por persona

Según la información publicada por el portal de contratación de la Generalitat y los pliegos del Institut de Cultura de Barcelona (ICUB), el proyecto prevé la creación de una plataforma web desde la que los ciudadanos podrán registrarse y acceder a un monedero digital precargado con 20 euros de fondos públicos. Cada usuario podrá utilizar ese saldo para adquirir entradas o libros en los establecimientos y promotores culturales adheridos, incluyendo espectáculos de teatro, danza, circo, conciertos de música en vivo y sesiones de cine.

La adjudicación establece que, del total del contrato, 1.100.000 euros se destinarán exclusivamente a financiar estos descuentos, lo que permitirá emitir hasta 55.000 incentivos individuales de 20 euros cada uno. El diseño elimina el sistema de copago que se utilizó en experiencias anteriores y permite fraccionar el consumo en varias compras, lo que hace el instrumento más flexible y atractivo para el usuario y el sector cultural.

Calendario en clave preelectoral

La resolución de adjudicación se publicó el pasado mes de marzo y contempla un período de preparación de tres meses para desarrollar la plataforma y poner en marcha el sistema, de modo que la campaña podría arrancar en verano o a partir de septiembre. Esto situaría el despliegue del programa poco más de medio año antes de los comicios locales de 2027, en pleno año preelectoral en la capital catalana.

La iniciativa tiene una evidente dimensión política, al tratarse de un mecanismo de reparto directo de fondos públicos que se activará en la recta final del mandato de Collboni. A diferencia de otros bonos culturales sujetos a criterios de edad o renta, los pliegos indican que este incentivo se dirigirá al conjunto de la población de Barcelona, sin segmentación específica.

Un contrato de 1,45 millones y un solo adjudicatario

La gestión integral del programa ha sido adjudicada a Abacus, SCCL, que fue la única entidad que presentó oferta en el procedimiento de contratación pública, según consta en el expediente publicado en la plataforma de contratación. El contrato, de 1.452.195,92 euros, incluye el desarrollo y mantenimiento de la plataforma tecnológica, la integración con los sistemas de venta de entradas de los promotores, la gestión económica de los saldos, la liquidación de los importes a los establecimientos culturales, las tareas de comunicación de la campaña y la atención a los usuarios.

Los pliegos fijaban que un único operador asumiera la totalidad del servicio, sin división en lotes y con prohibición de subcontratar las funciones principales —como la tecnología o el control económico—, con el argumento de garantizar la fiabilidad del sistema. Además, se exigía un volumen mínimo de negocio de 1,5 millones de euros y experiencia acreditada en servicios similares por valor de 700.000 euros en los últimos tres años, requisitos que limitan de facto la concurrencia a entidades con una estructura empresarial amplia y capacidad financiera significativa.

El precedente más cercano es el «Bonus Cultura» impulsado por el Ayuntamiento en 2020, en plena crisis de la Covid-19, que introdujo un sistema de vales con copago para reactivar el consumo cultural en circunstancias extraordinarias. Aquella iniciativa exigía al usuario aportar una parte del importe y restringía el uso del saldo a una única compra, lo que reducía su alcance y flexibilidad.

El nuevo «Incentivo Cultural» supone un salto cualitativo respecto a aquel modelo, al eliminar el copago y permitir que el ciudadano reparta los 20 euros en distintas adquisiciones dentro de la oferta adherida. Al mismo tiempo, el programa se concibe como una medida económicamente más ambiciosa, con mayor volumen de recursos y un campo de beneficiarios más amplio, que se desplegará precisamente en el año previo a la cita con las urnas.

Los documentos del ICUB describen el proyecto como un instrumento para fomentar el consumo cultural en Barcelona y apoyar al tejido de empresas y equipamientos culturales de la ciudad, mediante una transferencia directa de recursos al consumo. Sin embargo, el hecho de que la iniciativa se active en el último año del mandato de Collboni, con una fuerte campaña de comunicación incluida en el contrato y con impacto potencial en decenas de miles de ciudadanos, introduce una clara lectura política en un contexto de precampaña municipal.