Según recoge el Arzobispado de Barcelona, la ceremonia reunió a unas 1.800 personas, y estuvo presidida por el arzobispo, el cardenal Juan José Omella. También participaron los obispos auxiliares, David Abadías y Javier Vilanova, así como numerosos sacerdotes, incluyendo al rector de la Sagrada Familia, Josep Maria Turull, y el rector del seminario, Salvador Bacardit.