Más que un monasterio, un icono de la Comunidad de Cataluña. Situado en una montaña de formas únicas, combina espiritualidad, paisaje y una de las mejores panorámicas de Cataluña. Su acceso en cremallera o funicular añade atractivo al viaje.
El caso Andic reimpulsa el turismo negro en Montserrat
La detención de Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango Isak Andic, por presunto homicidio, dispara la curiosidad de algunos turistas por la ruta de Montserrat
La investigación por la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, y la reciente detención de su hijo Jonathan han reactivado fflujo de visitantes hacia la montaña de Montserrat, atraídos por el escenario del supuesto homicidio. Según El Periódico, guías y responsables locales alertan de un auge del llamado turismo «negro» en un enclave de fuerte tradición religiosa y espiritual.
Isak Andic falleció en diciembre de 2024 tras precipitarse por un desnivel de más de cien metros mientras practicaba senderismo con su hijo en el macizo de Montserrat. Lo que inicialmente se presentó como un accidente terminó derivando en una investigación por posible homicidio, después de que los Mossos d’Esquadra detectaran incongruencias en el relato de Jonathan Andic y analizaran sus movimientos previos en la zona. Su detención ha reactivado el interés mediático y también el turístico por el lugar exacto de la caída, convertido ahora en objetivo de los más curiosos, que buscan identificarlo y fotografiarlo.
Según relata El Periódico, guías de montaña y profesionales del sector describen cómo crece el número de personas que llegan a Montserrat preguntando específicamente por la ruta seguida por el fundador de Mango el día de su muerte y por el punto desde el que se precipitó. No se trata de peregrinos ni excursionistas habituales, sino de visitantes movidos por la notoriedad del caso y por el componente morboso del suceso, en línea con el fenómeno conocido como turismo «negro», que busca escenarios de crímenes, tragedias o sucesos luctuosos. Este comportamiento contrasta con la naturaleza propia del enclave, que alberga el monasterio benedictino, acoge a miles de peregrinos al año y se considera un símbolo espiritual y cultural para muchos catalanes y para el conjunto de España.
Desde el territorio se reclama respeto hacia el entorno, hacia la memoria de Isak Andic y hacia su familia, que sostiene la inocencia de Jonathan y apela a la presunción de inocencia mientras el procedimiento judicial sigue abierto. Las autoridades recuerdan que Montserrat es, ante todo, un lugar de culto y un espacio natural protegido, no un decorado para alimentar el morbo ni un plató improvisado para recrear un suceso cuya investigación permanece bajo secreto.