Hasan Izquierdo, entrevistado por Bcn a pie de calle
Cataluña
El candidato islamista a la alcaldía de Barcelona que defiende una España «alternativa a la victoria de 1492»
Se llama Hasan Izquierdo, converso al islam y que defiende el legado de Al-Andalus
La política barcelonesa podría incorporar en las próximas elecciones municipales una candidatura singular. Hasan Izquierdo, converso al islam y dirigente vinculado al Partido Andalusí, ha anunciado su intención de concurrir a los comicios con un proyecto que busca representar a musulmanes, inmigrantes y descendientes de la inmigración reciente, colectivos que considera insuficientemente representados en las instituciones catalanas.
La presentación se produjo a través de un vídeo en el que Izquierdo expone una visión de Barcelona marcada por los cambios demográficos y culturales de las últimas décadas. Según sostiene, la ciudad ha experimentado una transformación profunda que todavía no encuentra reflejo en la política tradicional. Frente a los marcos identitarios clásicos, propone una lectura de Barcelona como una ciudad mestiza, mediterránea y atravesada por múltiples influencias culturales.
Propuestas del candidato Hasan Izquierdo
Uno de los pilares de su discurso es la reivindicación del legado andalusí. Izquierdo defiende que la influencia de Al-Ándalus forma parte de la historia cultural de Cataluña y de España y considera que esta herencia ha sido relegada por los relatos históricos dominantes. Para sostener esa tesis suele citar figuras tan diversas como Antoni Gaudí, Joan Salvat-Papasseit, Peret, Anselm Turmeda o Domingo Badía, a quienes incorpora a una interpretación de la historia marcada por el intercambio cultural entre ambas orillas del Mediterráneo.
El dirigente andalusí plantea además que las comunidades musulmanas deben dejar de ser únicamente objeto de debate político para convertirse en actores políticos con representación propia. A su juicio, la evolución demográfica de ciudades como Barcelona acabará generando nuevas formas de participación y nuevos espacios de representación institucional.
La Monumental, una mezquita
La candidatura incorpora también propuestas concretas. Entre ellas figura la creación de agentes cívicos de origen magrebí para intervenir en determinados barrios y actuar como mediadores entre las administraciones y sectores de población inmigrante. Izquierdo considera que estas figuras podrían facilitar la integración y mejorar la comunicación con comunidades que a menudo mantienen una relación distante con las instituciones.
Sin embargo, la propuesta que mejor resume el alcance simbólico de su proyecto es otra. Izquierdo ha defendido públicamente la transformación de la plaza de toros Monumental en una gran mezquita y centro cultural islámico. Según argumenta, el edificio permanece infrautilizado desde la prohibición de las corridas de toros en Cataluña y su arquitectura de inspiración neoárabe y mudéjar lo convertiría en un espacio adecuado para albergar un gran equipamiento religioso musulmán.
La iniciativa trasciende el debate urbanístico o religioso. La Monumental es uno de los edificios más reconocibles de Barcelona y su conversión en una gran mezquita supondría una de las transformaciones simbólicas más importantes de la ciudad en las últimas décadas. La propuesta refleja una de las características centrales del proyecto de Izquierdo: la voluntad no sólo de obtener representación política para las comunidades musulmanas, sino también de reforzar su visibilidad en el espacio público.
La candidatura surge además en un contexto marcado por el auge de los debates sobre inmigración, identidad y convivencia. Izquierdo se presenta como una respuesta a los discursos que considera excluyentes hacia los musulmanes y hacia las nuevas comunidades migrantes. Pero, al mismo tiempo, su proyecto introduce una cuestión que no deja de generar debate: hasta qué punto la representación política debe organizarse en torno a identidades culturales específicas.
Ese es probablemente uno de los aspectos más llamativos de su propuesta. Mientras reivindica una Barcelona diversa y plural, buena parte de su discurso se articula alrededor de la construcción de un sujeto político definido por referencias culturales, históricas y religiosas compartidas. Una estrategia que pretende dar voz a sectores que considera invisibilizados, pero que también plantea interrogantes sobre el papel de las identidades colectivas en la política municipal.
Por ahora, las posibilidades electorales de la candidatura son una incógnita. Lo que sí parece evidente es que Hasan Izquierdo ha decidido entrar en el debate político desde un terreno poco habitual: el de la memoria andalusí, la representación de las comunidades musulmanas y la disputa por los símbolos de la Barcelona del futuro.