Captura de pantalla de los anuncios de Wallapop para ver al Papa desde distintos balcones de BarcelonaCaptura de pantalla

Los vecinos del Eixample se frotan las manos con la llegada del Papamóvil: hasta 900 euros para ver a León XIV

La visita de León XIV a Barcelona dispara los anuncios en Wallapop de pisos junto a la Sagrada Familia, que ofrecen «vistas privilegiadas» al papamóvil con comida, bebida y acceso al baño

La inminente llegada del papa León XIV a Barcelona ha permitido poner el foco una situación poco verosímil: Wallapop se ha convertido, de la noche a la mañana, en un improvisado escaparate de balcones con vistas al recorrido del papamóvil en el Eixample. Vecinos de calles como Rosselló, Bailén o paseo de Sant Joan ofertan sus pisos por importes que van de los 150 a los 900 euros, según lo privilegiada que sea la vista que ofrecen, prometiendo una «experiencia única» para ver al Pontífice junto a la Sagrada Familia lejos de las aglomeraciones a pie de calle.

Algunos propietarios no se limitan a ofrecer el espacio físico. Entre las condiciones publicadas se incluyen bebidas, comida, acceso al baño, uso del ascensor e incluso sillas y mesas para seguir cómodamente el paso del Pontífice sin tener que esperar durante horas en la calle. En varios casos, la oferta se plantea como un paquete completo para grupos reducidos, con capacidad para hasta siete personas en un solo balcón.

Los textos de los anuncios emplean, como es frecuente en esta plataforma con los productos que se venden, un lenguaje abiertamente comercial, con expresiones como «visibilidad perfecta», «balcón privilegiado» o «primera línea del desfile del Papa», en clara alusión al tramo de Rosselló y a los cruces con Bailén o Girona, por donde está previsto que circule el papamóvil camino de la Sagrada Familia. Algunos se dirigen directamente a visitantes extranjeros y se redactan en inglés, lo que indica que se busca también al turista dispuesto a pagar más por esquivar las aglomeraciones.

Al mismo tiempo, miles de fieles se preparan para seguir el paso de León XIV desde la calle o desde las zonas habilitadas con pantallas gigantes, en un viaje apostólico de profundo contenido espiritual.