Visitantes en la Sagrada Familia, este martesAna Montiel Villar

Viaje del Papa a España

Los últimos visitantes de la Sagrada Familia antes de que llegue el Papa: «España da un gran testimonio de fe»

Barcelona se vuelca con júbilo para recibir a León XIV en la Basílica y conmemorar el centenario del fallecimiento de Gaudí

Todo está listo en el interior y el perímetro de seguridad exterior de la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona para recibir el miércoles por la tarde la histórica visita del Papa León XIV. Este lunes fue el último día completo para visitar el interior del templo expiatorio, que recibe a diario una media de 50.000 personas, según informó Esteve Camps, presidente de la Junta Constructora.

El martes al mediodía, la basílica cerrará las puertas al público y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han sellado un área de seguridad de nueve manzanas que incluye el área exacta donde se ubica el templo junto a las ocho manzanas contiguas. La policía ha establecido estrictos controles de acceso y Transportes de Barcelona cerrará las paradas de metro de Sagrada Familia de las líneas 2 y 5.

El Debate accedió al interior del templo y habló con los últimos visitantes españoles y mayoritariamente extranjeros que esperan con júbilo la llegada de un Papa entusiasta cuya primera visita a España ha desatado un gran interés internacional.

«España merece una visita como le que está llevando a cabo León XIV fundamentalmente por su fe y cultura», explica en el interior del templo expiatorio Claudio Campesato, un joven sacerdote de Padua, experto en liturgia y música sacra, que apura las últimas horas de visita al templo junto a un grupo de sacerdotes italianos.

«Ayer estábamos en Roma, pero la sorpresa ha sido llegar hoy a Barcelona y ver la originalidad de este templo», apunta Christine Seand, de Los Angeles. «Es realmente impresionante. En Roma, en el Vaticano, hemos visto muchas pinturas, pero la luz y los colores de estas vidrieras no tiene parangón», añade la joven angelina.

Visitantes en la Sagrada Familia, este martes, antes de la visita del Papa León XIV.Ana Montiel Villar

Peyton Thornton, de Nevada, resalta la belleza del templo y destaca la «originalidad y la modernidad» de la obra de Gaudí. Peyton y Christine esperan con expectación la visita al templo del primer Papa estadounidense.

Cerrado al público

El altar, el presbiterio y los accesos a las plantas superiores ya están completamente cerrados al público. La seguridad del templo no permite el acceso a un presbiterio que ha sido renovado por completo para recibir al Pontífice.

El altar, cuya piedra tiene un gran valor y donde el Papa celebrará la solemne misa de acción de gracias, está celosamente custodiado mientras los turistas aprovechan las últimas horas para hacerse fotos al pie de las escaleras que León XIV subirá al atardecer del miércoles. Sí que todavía estaba abierta al público la cripta donde está enterrado el venerable Gaudí y en la que posiblemente el Papa rezará.

Todo está preparado para que León XIV entre a la Basílica por la fachada de la Passió, en la calle Cerdenya, después de un breve recorrido de 1,2 kilómetros en papamóvil desde Diagonal a través de Rosellón, en medio de extraordinarias medidas de seguridad, que incluirán el control de los edificios colindantes de las calles de la derecha del Eixample barcelonés.

La ceremonia se dividirá en dos partes: la eucaristía en el interior de la Basílica y posteriormente la bendición en el exterior de la Torre de Jesucristo (172,5 m), el punto más alto de Barcelona después de Montjuïc. Se ha habilitado un aforo para 8.000 personas, la mitad en el interior y la otra en el exterior, además de unos 600 cantores que participarán en la misa. Está previsto que el Santo Padre salga al exterior de la Basílica por la puerta del Nacimiento, en la calle Mallorca, para el acto de bendición de la torre de Jesús. El aforo exterior se ha habilitado ante esta fachada.

La histórica visita papal a la Sagrada Familia será seguida por unos 1.600 periodistas que desde este lunes están recogiendo sus acreditaciones en el Centro Internacional de Prensa ubicado en la Feria de Barcelona en Plaza de España. Los Reyes de España, Felipe y Leticia, y los presidentes Pedro Sánchez y Salvador Illa, han confirmado la asistencia a la ceremonia.

«Con la visita del Papa, España da un gran testimonio de fe», tercia el padre Claudio. «En Barcelona veo a un pueblo que está esperando con mucha ilusión recibir al Papa», concluye el sacerdote de Padua, experto en música sacra.

Denominador común

La Sagrada Familia es el gran denominador común de las tres visitas papales a Barcelona en los últimos 43 años. La visita de León XIV contrasta vívamente con la de san Juan Pablo II aquel lejano y lluvioso domingo 7 de noviembre de 1982, cuando Robert Prevost contaba con 27 años y hacia exactamente cuatro meses que había sido ordenado sacerdote en el Colegio Agustiniano Santa Mónica (19 de junio de 1982).

El altar mayor de la Sagrada Familia, con el baldaquino puesto a punto para la ocasiónAna Montiel Villar

Juan Pablo II llegó a las dos de la tarde a la plaza Gaudí, con mucho retraso sobre el horario previsto. Su helicóptero había despegado de Zaragoza al despuntar el día. Cuando estaba a punto de alcanzar Montserrat, un muro de nubes que tapaba la montaña obligó a los pilotos a dirigirse a El Prat.

Frente a la Sagrada Familia el Papa polaco pronunció unas breves palabras y rezó el Ángelus. Dentro del templo, junto a la puerta de Belén, que todavía no tenía techo, esperaban un millar de fieles seleccionados entre los donantes que contribuían económicamente a la finalización de las obras.

San Juan Pablo II cruzó el pasillo central de la Basílica casi a la carrera, escuchando las apresuradas explicaciones del presidente de la Junta Constructora y posteriormente se retiró a almorzar.

28 años más tarde, el 7 de noviembre de 2010, cuando el Papa Benedicto XVI visitó la Sagrada Familia y erigió el templo como basílica menor en ceremonia concelebrada con los cardenales Bertone y Martínez-Sistach, quedó prendado de la puerta de bronce de la fachada de la Gloria, que tiene inscrito el Padre Nuestro en varias lenguas, según recuerda a El Debate el sacerdote Josep-Ignasi Saranyana, catedrático emérito de Historia de la Teología por la Universidad de Navarra y amigo personal del Papa alemán.

«La felicitación de Navidad de 2010 de Benedicto XVI fue un christmas del nacimiento del grupo escultórico central de la Fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia, con la Virgen María, San José y el Niño», recuerda el catedrático de Historia de la Teología.