Daniel Sirera, concejal del PP, mostrando el libro en blanco como balance de tres años de mandato en Barcelona de Collboni
El PP escenifica con un libro en blanco la «parálisis» de los tres años de Collboni en Barcelona
Los populares acusan al alcalde socialista de mantener el «colauismo» y denuncian la falta de respuestas en seguridad, vivienda, limpieza y apoyo a la actividad económica
El presidente del Grupo Municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, presentó este 15 de junio un balance demoledor de los tres años de mandato de Jaume Collboni al frente del Consistorio barcelonés. Según el dirigente popular, este periodo puede resumirse en una idea: «Barcelona no ha cambiado de rumbo. Hemos pasado de un gobierno sectario a un gobierno paralizado; de la confrontación a la inacción». Para ilustrar su denuncia, Sirera dio a conocer un libro compuesto íntegramente por páginas en blanco como símbolo de la gestión del actual alcalde.
Durante su comparecencia, el líder del PP barcelonés presentó la publicación que, según explicó, se distribuirá en 10.000 ejemplares en todos los barrios de la ciudad. Se trata de un volumen sin contenido, cuyas páginas vacías pretenden representar «la realidad de un gobierno que, en tres años, no ha sabido dar respuesta a los principales problemas de la ciudad».
Sirera lamentó que el alcalde «desaprovechara la oportunidad que le dimos para escribir algunas de las mejores páginas de la historia de Barcelona». A su juicio, Collboni «tenía la oportunidad de devolver a los vecinos al centro de las políticas municipales y de impulsar el cambio que prometió, pero ha preferido mantener demasiadas de las políticas que han frenado Barcelona durante los últimos años».
El portavoz popular subrayó que el socialista llegó a la alcaldía prometiendo abrir una nueva etapa y dejar atrás las políticas de Ada Colau, con compromisos concretos en materia de seguridad, vivienda, limpieza y buena gestión. Tres años después, Sirera sostiene que «los problemas siguen siendo los mismos y muchos barceloneses tienen la sensación de que Barcelona continúa exactamente donde estaba».
«Colau gobernaba desde la confrontación permanente. Collboni no crispa ni polariza, y eso sería positivo si viniera acompañado de liderazgo y capacidad de decisión. El problema es que no toma las decisiones que Barcelona necesita», afirmó el dirigente del PP, que reprochó al alcalde mantener la línea de sus antiguos socios. «Cuando Jaume Collboni tiene que elegir entre los intereses de Barcelona y las políticas de los Comunes y de ERC, siempre acaba eligiendo a los Comunes y a ERC. Prometió corregir los errores del pasado y ha terminado administrando la continuidad», añadió.
Sirera advirtió de que los grandes problemas de Barcelona «continúan sin resolverse» mientras el gobierno municipal centra su discurso en proyectos de futuro, alejados —según el PP— de las preocupaciones reales de los vecinos. «Los barceloneses viven en la Barcelona real: la ciudad donde cada vez cuesta más acceder a una vivienda, donde muchos jóvenes no pueden emanciparse, donde abrir un negocio resulta más difícil y donde numerosos comercios se ven obligados a cerrar», señaló.
En materia de seguridad, el balance que hace el Partido Popular es «especialmente preocupante». «Los ciudadanos no quieren discursos, quieren resultados. Quieren más policías en las calles, autoridad, que quien delinque tenga consecuencias y sentirse seguros en sus barrios», defendió Sirera, denunciando que Barcelona continúa apareciendo «demasiadas veces en los titulares por apuñalamientos, tiroteos, tráfico de drogas y delincuencia». A su juicio, la respuesta del gobierno municipal sigue siendo «insuficiente».
Respecto a la vivienda, el presidente del grupo popular criticó que «hay muchos anuncios y muchos titulares, pero pocas soluciones», mientras miles de familias siguen esperando medidas eficaces para acceder a un hogar. También cuestionó las prioridades presupuestarias del Ayuntamiento: «Mientras los vecinos reclaman más seguridad, más limpieza y mejores servicios públicos, el Consistorio sigue destinando millones de euros a propaganda, campañas de imagen y proyectos alejados de las preocupaciones reales de la mayoría de los barceloneses».