Alicia Tomás e Isabel Gómez, en el momento de entregarle el ramo
Cataluña
De candidata de la CUP a simpatizante de Vox: «Ser madre me demostró que el feto es un ser vivo»
Isabel Gómez ha despertado las iras de sus antiguos compañeros de trinchera por abrazarse a la líder de Vox en Terrassa
Isabel Gómez fue candidata a la alcaldía de Terrassa (Barcelona) en las elecciones municipales de 2007, y ha copado titulares en los últimos días por su aparición en un acto junto a la líder de Vox en la ciudad, Alicia Tomás. Fue en una rueda de prensa en la que Tomás denunciaba haber sufrido una agresión por parte de un grupo de inmigrantes magrebíes cuando paseaba con sus hijos: Gómez la abrazó y le entregó un ramo de flores.
Quien hizo estallar la polémica fue el grupo Unidad contra el fascismo y el racismo (UCFR), en una publicación en X en la que se preguntaban «cómo se pasa de militar en la izquierda independentista antifascista a la extrema derecha españolista», y la comparaban con algunos de los grandes traidores de la historia, como Judas Iscariote o Bruto.
Este miércoles, más de una semana después, Gómez ha roto su silencio, en una entrevista concedida al diario ABC en la que asegura estar «tranquila y contenta» por estar «en el lado correcto». La entrevistada, que se define como «simpatizante de Vox», explica que se acercó a esta formación tras haber sufrido una agresión en 2010 por parte de un inmigrante, menor de edad, y no haber recibido apoyo de los grupos de izquierdas.
«Es la izquierda la que tiene un problema. Yo, no», asegura Gómez, que explica que compartió esta experiencia en redes sociales «para visibilizar el problema en las aulas», ya que es profesora. Fue entonces cuando empezó el acoso de UCFR, que incluso pidieron su despido del colegio donde trabajaba.
Provida de izquierdas
Con todo, el distanciamiento con los postulados de izquierdas ya había empezado algo antes: el punto crítico en la fractura fue el hecho de ser madre, en 2006. En el año 2009 publicó en sus redes sociales unas declaraciones en contra del aborto, desde una perspectiva de izquierdas.
«Considero que el aborto es violencia patriarcal y adultista ejercida por mujeres», decía entonces. En la entrevista con ABC recuerda aquel episodio, y cómo la llamaron «facha» por estar en contra de matar a nonatos. «La experiencia de la maternidad me demostró que el feto es un ser vivo. Desde entonces, me fueron apartando», añade.
Gómez concluye señalando que ella siempre ha buscado «la verdad», incluso si esto implica cambiar de opinión. «El problema de la izquierda –remata– es que funciona como una secta y trabaja en base a dogmas».
Desde Vox Terrassa celebraron el 'fichaje' de Gómez, con una publicación en X respondiendo a la UCFR: «Hay quien consigue escapar de vuestra secta», aseguraban, y añadían que «no es la única» y que «en 2027 [año electoral] descubriréis que cada vez son más».