El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en declaraciones a periodistas EUROPA PRESS 19/8/2026Europa Press

Sucesos

Barcelona reclama endurecer las penas por llevar armas de fuego tras sufrir nueve tiroteos en diez días

No es la primera vez que Collboni exige penas más duras

El área metropolitana de Barcelona sufrió al menos nueve tiroteos en diez días: el último de ellos tuvo lugar este lunes por la noche en Badia del Vallès. Tuvo lugar en la avenida del Mediterráneo y no constan heridos. Cuando los agentes de los Mossos d’Esquadra llegaron, los responsables ya habían marchado, pero encontraron vainas en el suelo.

Según fuentes policiales recogidas por El Periódico, se trataría de un enfrentamiento entre clanes, en el que uno de los grupos habría disparado al aire para intimidar a los rivales, a modo de advertencia. La mayoría de tiroteos registrados en Cataluña en los últimos meses responden a este tipo de situaciones.

Este miércoles, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha confirmado que los últimos tiroteos que han tenido lugar en Barcelona tienen que ver con el narcotráfico, y ha pedido que se incrementen las penas por tenencia ilícita de armas de fuego y por tráfico de drogas para combatir «estos incidentes que perturban la convivencia y la seguridad ciudadana».

Lo ha dicho en declaraciones a periodistas desde la Escola Bressol la Mar en el barrio de la Barceloneta, preguntado por qué lectura hace el gobierno municipal de los últimos tiroteos en la ciudad. «Estamos confiando mucho en todo el trabajo que están haciendo los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana y cualquier incidente de estas características tiene su consecuente investigación policial», ha zanjado.

No es la primera vez que Collboni exige endurecer las penas contra los criminales que llevan armas de fuego: ya lo hizo en junio, tras el tiroteo en la calle Balmes durante la visita del Papa León XIV a España. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la consejera de Interior, Núria Parlon, se expresaron en términos similares.

A principios de agosto, los Mossos recibieron 1.000 detectores portátiles de metales, para facilitar los registros en busca de armas en espacios públicos, zonas de ocio, transporte y eventos multitudinarios.