Sant Martí de Llémena

Sant Martí de LlémenaGoogle Maps. Pere Ribas

Los Roca planean devolver la vida a la masía donde nació su madre para honrar sus raíces

Josep, Joan y Jordi estudian convertir la casa natal de Montserrat Fontané, en un pueblo idílico de Girona, en un restaurante que rescate el recetario y la memoria familiar

Los tres hermanos al frente de El Celler de Can Roca, considerado uno de los mejores restaurantes del mundo, trabajan en un nuevo proyecto que vuelve a poner a la familia en el centro de su cocina. Josep Roca desveló que estudian abrir un restaurante en la masía de Sant Martí de Llémena, un pueblo del valle homónimo situado a veinte kilómetros de la capital gerundense, donde nació y se crio su madre, Montserrat Fontané. El anuncio se produjo durante la inauguración de un curso sobre gastronomía española organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander el pasado mes de julio.

La iniciativa nace del cariño filial antes que del cálculo empresarial. Años atrás, los Roca decidieron comprar la casa al comprobar el estado ruinoso en el que se encontraba, después de que la propia Montserrat Fontané confesara con pesar a Vilaweb en 2019: «Veo que la casa donde nací hoy se viene abajo. ¡Y me duele tanto! La casa se viene abajo y me da mucha pena». Aquel deterioro fue el detonante de una restauración que, con el tiempo, ha ido tomando forma de proyecto gastronómico.

Josep Roca definió la idea como «un restaurante de futuro» que conectaría la cocina contemporánea con la investigación agraria, el patrimonio y la biodiversidad. El propósito es recuperar, mediante bancos de semillas, variedades vegetales prácticamente desaparecidas del circuito comercial –alubias antiguas, pimientos amarillos autóctonos o patatas moras– para devolver a la mesa los sabores que marcaron la infancia de su madre.

Con todo, Joan Roca ha querido moderar las expectativas y despejar cualquier atisbo de precipitación. «El nuevo restaurante no es una realidad, todavía; tan solo estamos restaurando la casa de nuestra madre», precisó, y añadió: «Es tan solo una posibilidad, no una afirmación», advirtiendo de que «las obras van para largo», sin que exista por el momento fecha de apertura ni certeza sobre el destino final del inmueble.

El proyecto se enmarca en la filosofía que ya impulsa Roca Sembrando el Futuro, una finca de cinco hectáreas en Mas Marroch donde agricultores y biólogos trabajan por recuperar semillas tradicionales y practicar un cultivo respetuoso con la biodiversidad, cuya cosecha nutre en buena parte la cocina de El Celler de Can Roca. No es la primera vez que los hermanos rinden homenaje a su madre: ya lo hicieron con la apertura de Fontané, restaurante de alta cocina tradicional bautizado en su honor, y con la renovación de la fonda familiar, hoy referencia de la cocina catalana. La eventual masía-restaurante añadiría un capítulo más a esa fidelidad a la tierra, la familia y la memoria que sostiene, generación tras generación, la trayectoria de los Roca.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas