BerimbauGoogle maps. Alexios Simos

El bar brasileño más antiguo de Europa celebra su medio siglo de vida en el paseo del Born

El Berimbau, abierto en 1976, fue el primer local de ocio nocturno del barrio y hoy reúne más de treinta cócteles artesanales elaborados con fruta natural, con precios desde 4,50 euros

El Born, convertido en las últimas décadas en uno de los principales referentes de la coctelería barcelonesa, guarda en el número 17 de su paseo un local que llegó antes que ningún otro a la zona: el Berimbau, que este 2026 cumple cincuenta años de actividad ininterrumpida. Abierto en 1976, el establecimiento se reivindica como el bar brasileño más veterano de todo el continente y fue, según su propia trayectoria, el primer negocio de ocio nocturno en instalarse en el paseo, mucho antes de que el entorno se llenara de coctelerías de todo tipo.

La clave de su continuidad ha sido, desde el primer día, una receta que no ha cambiado: la caipirinha de la casa, que la carta ofrece en cuatro versiones —fría, seca, fuerte o sin hielo— y que constituye el sello de identidad del local desde su fundación. A partir de esa base, el Berimbau ha ido construyendo con los años una oferta mucho más amplia, hasta alcanzar más de treinta combinaciones distintas elaboradas de forma artesanal con fruta natural, agrupadas según su perfil de sabor: desde las variantes más secas, como el calamansi o el asaí con lima, hasta las más dulces, entre las que destacan la guayaba, el dulce de leche o la denominada «mulata», que combina coco y chocolate.

La carta suma también una serie de gintonics reinventados —con matices tan singulares como la yema de maracuyá— y contempla opciones sin alcohol para quienes prefieren no consumir bebidas graduadas. El rango de precios va de los 4,50 a los 11 euros. El bar abre de martes a jueves de cinco de la tarde a las dos y media de la madrugada, amplía su horario los viernes y sábados hasta las tres, y permanece cerrado los domingos y los lunes.

Cinco décadas después de su apertura, el Berimbau sigue operando en la misma dirección con la misma receta que lo hizo popular, una permanencia que lo convierte en una referencia poco habitual dentro del panorama de ocio nocturno del Born.