Detalle de una de las imágenes promocionales de la campañaDesigual

Barcelona

Un anuncio de Desigual enciende la polémica en Barcelona: la modelo se ríe mientras un carterista le roba

La campaña publicitaria de su colección con Ottolinger ha provocado un aluvión de críticas

Si el objetivo de Desigual era generar polémica entre los vecinos a costa de jugar con algunos de los aspectos más frustrantes de la vida en el centro de Barcelona, lo han conseguido. La campaña publicitaria de su colección cápsula con la firma berlinesa Ottolinger ha provocado un aluvión de críticas por convertir problemas reales en anécdotas para vender ropa.

«Piezas de archivo de Desigual deconstruidas en Barcelona a través de la inconfundible lente de Ottolinger», aseguraba en redes sociales la marca, fundada en Barcelona en 1984. El anuncio, de poco más de medio minuto, presenta a la modelo norteamericana Delilah Belle Hamlin ejerciendo de guía turística por «la cara B de Barcelona».

«Bienvenidos a Barcelona, dejad que os la enseñe», arranca –en inglés– la protagonista del vídeo, frente a la Catedral. El vídeo continúa con Hamlin recorriendo varias calles del casco viejo de la ciudad, y presenta estampas como la modelo paseando un par de palomas atadas con correas –como quien lleva un chihuahua– o pagando un café con hielo a casi diez euros.

Sin embargo, la escena que más ha enfadado a muchos, por banalizar la situación, es una en la que la modelo aparece sonriendo en la calle del Bisbe y aferrándose a su bolso mientras un carterista intenta arrancárselo de las manos. «¡Todo el mundo quiere tu bolso!», exclama Hamlin, entre risas.

También hay una referencia al malestar de los vecinos con la masificación turística, cuando una mujer reprocha a la modelo estar en medio de la calle. «Amor, estàs al mig, deixa passar», le dice, en catalán: «Amor, estás en medio, deja pasar». A lo que la modelo responde, en inglés y mirando a cámara, que «a los vecinos les encanta compartir su cultura contigo».

En declaraciones recogidas por TV3, el portavoz de la sección de Ciutat Vella del Sindicat d’Habitatge de Catalunya, Darío Doña, considera que este tipo de campañas favorece la «estigmatización» del barrio. Mientras que en X también se suceden las críticas: «A ver, la parte buena es que ojalá lo vean todos los guiris y no quieran venir más. ¿Será una estrategia?», ironiza un usuario.