Fachada de la Casa Batlló, en Barcelona
Barcelona
Comerciantes y hoteleros del Paseo de Gracia de Barcelona, obligados a crear un sistema privado antirrobos
La iniciativa busca reducir los robos en la principal arteria comercial de lujo de la ciudad
La Asociación de Amigos del Paseo de Gracia (AAPG) y el Gremio de Hoteles de Barcelona (GHB) han acordado ofrecer asistencia jurídica gratuita a sus clientes que sean víctimas de un robo. La iniciativa no se dirige tanto a clientes finales como a negocios adheridos a ambas asociaciones.
Aunque ambas organizaciones –como suele suceder con las entidades económicas catalanas– huyen de la estridencia y la crítica a las administraciones, las dos creen que, en la zona, una de las calles más cara de España, actúan bandas de delincuencia organizada que afectan a sus negocios y ahuyentan a los clientes.
Alrededor del 78% de los turistas que visitan Barcelona pasa por el Paseo de Gracia: en su zona central, entre la calle Aragón y la calle Consell de Cent, acumula 59.000 visitantes diarios. A lo largo del kilometro y medio del paseo hay 50 marcas internacionales junto a destacadas empresas locales así como hoteles de referencia como el Majestic, el Mandarín, el Casa Fuster, etc.
Inicialmente van a realizar un plan piloto de seis meses y pretenden que se dicten órdenes de alejamiento o de entrada en prisión para reducir así el número de robos que se cometen en esta arteria turística central de Barcelona.
El programa cuenta con el apoyo del bufete penalista Molins, uno de las más destacados de Barcelona, y se puso en marcha el 1 de septiembre, con el objetivo de reducir el número de robos más recuentes como carteras o teléfonos.
Que sea más difícil delinquir
Muchos de los delitos que se comenten y que sufren turistas ni se llegan a denunciar y con este plan se pretende incrementar las denuncias como una de las vías de reducir la delincuencia y inseguridad de la zona. Para Luis Sans, presidente de la asociación y propietario de la prestigiosa Santa Eulalia, «el mensaje que se quiere transmitir es que en el Paseo de Gracia será más difícil delinquir».
Sans afirma que en los últimos meses la delincuencia ha bajado debido a las medias tomadas por Ayuntamiento y Generalitat tras años de descontrol, pero a la vez, no hay duda, que el programa puesto en marcha supone una muestra de la desconfianza que la sociedad civil siente hacia la capacidad de las administraciones de resolver la inseguridad en las calles.
En los últimos meses el Paseo de Gracia ha sido víctima de la llamada banda del Jaguar, que actúa con el sistema de alunizaje para robar en tiendas de lujo de la arteria de referencia de Barcelona.
La Casa Batlló y la Casa Amatller, en el Paseo de Gracia
Las noticias sobre delincuencia en Barcelona son ambivalentes: por un lado aparece en los rankings de inseguridad solo por detrás de París y Roma, y por otro los delitos han caído un 6,1% en el último año. Algunos indican que muchos desisten de denunciar, una de las cosas que le plan de los comerciantes del Paseo de Gracia pretende evitar.
Ciutat Vella y El Eixample concentran el 50% de los delitos. Precisamente el Paseo de Gracia recorre el Eixample barcelonés de norte a sur. En esta elegante avenida los robos más frecuentes son los de móviles en las terrazas o el carterismo.
La estación de metro de Plaza Cataluña, donde empieza el Paseo de Gracia, tiene 18 millones de pasajeros anuales y es un punto negro en la seguridad para la ciudad de Barcelona y muy especialmente para sus visitantes.