Tomàs, Álex, Gaspar y Robert: los cuatro nuevos seminaristas de Sant Feliu
Religión
Cuatro jóvenes científicos de Sant Feliu (Barcelona) empiezan su camino para convertirse en sacerdotes
El obispo, Xabier Gómez, destaca que estos cuatro jóvenes son «semillas de futuro»
Cuatro jóvenes de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) empezarán este curso su camino al sacerdocio en el Seminario Interdiocesano de Cataluña. Según ha informado el obispado en un comunicado, el camino vocacional de estos cuatro chicos comenzará el próximo lunes, día en que empezarán las clases.
Se trata de Álex Baró, Gaspar Gómez, Tomàs Subirà y Robert Villar: en el seminario se encontrarán con otro joven de su diócesis, Juan Eusebio Brea, que ya es diácono. El obispo de Sant Feliu, Xabier Gómez, celebra el «sí» inicial de estos cuatro jóvenes y asegura que sus historias son «cuatro semillas de futuro».
El delegado diocesano para la formación de los seminaristas, Juan Antonio Vargas, asegura que la noticia «llena de esperanza y futuro a nuestra Iglesia local», y la describe como «un auténtico regalo del Espíritu Santo» y «un fruto maduro de la fe compartida en nuestras comunidades, familias y grupos de pastoral». También pide a los católicos de Sant Feliu que recen por los cuatro nuevos seminaristas y que encomienden su fidelidad, perseverancia y discernimiento a la Virgen María.
Los cuatro nuevos seminaristas tienen entre 20 y 29 años, y tienen en común una inclinación por las disciplinas científicas, ya que todos ellos participan de ellas de un modo u otro. Así, Baró tiene 22 años, viene de la parroquia de Santa María de Castelldefels y es graduado en Matemáticas por la Universidad de Barcelona. «Empiezo el camino en el seminario con la ilusión de discernir el llamado de Dios», dice.
De esta misma parroquia viene Gómez, que también tiene 22 años, aunque es de Vallirana. «En medio de mi trabajo como desarrollador web creo haber escuchado el llamado a entregar mi vida al Señor», dice. Subirà también viene de Castelldefels, y es el más joven de los cuatro: estudia Ingeniería Mecánica, y entra al seminario «confiando plenamente en la Providencia del Señor y en la Virgen Inmaculada».
Por último, Villar viene de la parroquia de Sant Cosme y Sant Damià, en El Prat de Llobregat. Tiene 29 años, estudió Ingeniería Química y ha trabajado como investigador en la Universidad Politécnica de Barcelona (UPC). «Empiezo un camino de amor radical por los más pequeños, los sin nombre, con voluntad de servicio al mundo y a la Iglesia», dice.