Vehículos antidisturbios de los Mossos, bloqueando el acceso al Fossar, este jueves
Barcelona
Antidisturbios de los Mossos blindan el centro de Barcelona para impedir la batalla entre independentistas
Agentes de la policía autonómica han blindado el entorno de Santa María del Mar para que los de Orriols pudiesen celebrar su acto
Ante la atónita mirada de comerciantes con ganas de acabar su jornada laboral y de turistas estirando los días calurosos del septiembre mediterráneo, el centro de Barcelona se ha convertido por unas horas en una insólita metáfora de las tensiones fratricidas que atraviesan el seno del independentismo catalán.
El foco de la tensión estaba en el Fossar de les Moreres, el antiguo cementerio situado junto a la basílica de Santa María del Mar que homenajea a los caídos en el asedio a Barcelona en 1714. Aliança Catalana (AC) –formación tan secesionista como la que más, pero de tendencia conservadora y con una línea muy dura contra la inmigración– había convocado un acto en el Fossar en vísperas de la Diada, la fiesta por excelencia del nacionalismo catalán.
La extrema izquierda separatista –fragmentada en múltiples grupúsculos, pero coordinada bajo la égida de la CUP y su rama juvenil, Arran– vio en ello una afrenta que no podían dejar pasar. No en vano, «els carrers seran sempre nostres» significa que las calles solo pueden ser suyas, y no de los «fascistas», como se han ocupado de insistir durante los meses previos a la convocatoria de este jueves.
La cita venía caliente. La líder de AC, Sílvia Orriols, se había encargado de advertir horas antes que ellos son «gente de orden», pero que cualquiera que la agrediese a ella o a uno de los suyos sería «amorrado en el suelo». No ha habido ocasión: los Mossos d'Esquadra han blindado el perímetro de la icónica iglesia catalana, y solamente dejaban entrar a quien tuviera un carnet de prensa o un carnet de Aliança.
¿El resto? Han revivido los días del procés, sentándose en el suelo y proclamando a gritos: «¡Fuera fascistas de nuestros barrios!». Y, ya de paso, aprovechando para reclamar a ratos «¡Caña, caña, caña! ¡Caña contra España!». En frente, varios cordones de Mossos con cara de circunstancias, separando ambos grupos de manifestantes e interviniendo en los momentos en que la cosa se ponía fea cuando un afiliado de Aliança intentaba cruzar hasta el Fossar.
Mossos y manifestantes frente a Santa María del Mar
Pese a que lo angosto de las calles hace difícil realizar los recuentos, en el Paseo del Born se han contabilizado unas 600 personas contra la presencia de los de Orriols, a quien han llamado «rata fascista» en algunos cánticos. Ondeando, banderas independentistas, feministas y palestinas.
En el otro acceso, unas 200 personas intentaban evitar el paso de simpatizantes de AC. Ni unos ni otros han evitado que la alcaldesa de Gerona y líder de la formación haya podido acceder al Fossar, junto a unos 300 de sus simpatizantes y los principales dirigentes de su partido, como el candidato en Barcelona, Jordi Aragonès.