Un agente de los Mossos d'Esquadra, en un edificio okupado de Barcelona, en una imagen de archivoEuropa Press

Vivienda

Los desahucios en Barcelona crecerán un 31 % en 2026 mientras los contratos de alquiler no paran de caer

En 2025, los lanzamientos fueron 1.373, con una subida del 3,16 % frente a los 1.331 de 2024

La exalcaldesa populista de Barcelona, Ada Colau, se fijó el año 2019 como fecha para acabar con los desahucios, pero como suele suceder con este tipo de proclamas siete años más tarde Barcelona prevé cerrar el año con unos 2.000 desalojos de inmuebles. Así lo señala, indirectamente, el Ayuntamiento, que acaba de publicar un concurso dotado con 5,6 millones para ayudar a los desalojados.

En 2025, los denominados «lanzamientos» fueron 1.373, con una subida del 3,16 % frente a los 1.331 de 2024. Con la izquierda en el gobierno en todos los niveles de la administración, local, autonómica y nacional, la problemática de la vivienda no para de agravarse.

No hay datos de las declaraciones de vulnerabilidad en Cataluña, quizás porque desde la administración se considere que no es conveniente difundir el número para evitar un escándalo o un análisis de si dichas declaraciones son arbitrarias en gran medida, pero los expertos señalan que estas declaraciones frenan que el número de desahucios sea mayor a la vez que complican el normal funcionamiento del mercado inmobiliario y, en consecuencia, dificulta aún más el acceso a la vivienda.

De lo que sí hay datos es del tiempo que un desalojo tarda en ejecutarse en Cataluña. Siempre que por el medio no haya una declaración de vulnerabilidad, el plazo entre que el juez declara el desalojo y se lleva a cabo es de ocho meses, dos menos que en la Comunidad de Madrid.

En Cataluña se produce un lanzamiento cada 183 viviendas alquiladas. El dato, a pesar de las vulnerabilidades declaradas, es muy alto en comparación a Madrid, donde los alzamientos son de 1 por cada 272 viviendas alquiladas. Porcentualmente hablando, esto sitúa a Barcelona en el 0,73% de alzamientos sobre el total de alquileres, frente al 0,37% en Madrid.

Aumento constante de precios

Las declaraciones de vulnerabilidad, la creación de las llamadas zonas tensionadas donde si limita el precio máximo de la renta, las prórrogas de contratos y otros anuncios como la limitación de la usabilidad de la vivienda a la venta han llevado a una contracción del mercado inmobiliario en Cataluña que implica un aumento de precios constante e imparable. En Barcelona el precio interanual del metro cuadrado ha quedado fijado en agosto en 5.375 euros, un 4,2 % más que hace un año. En algunos distritos como Sarriá el aumento en los últimos doce meses ha sido del 8,1 %.

Dos personas observan la oferta de pisos en alquiler de una oficina inmobiliaria de BarcelonaEFE / Marta Pérez

Los obstáculos que desde la administración se ponen al mercado inmobiliario quedan reflejados en el número de contratos que se firman, que año tras año va a la baja. En 2025 se firmaron en Cataluña 108.057 contratos de alquiler frente a 118.626 de 2024 y los 132.988 en 2023. En el año 2020 fueron 152.770.

Cada vez hay menos oferta debido al temor de los propietarios. En la ciudad de Barcelona en 2025 se firmaron 30.789 contratos de alquiler frente a los 32.903 de 2024. La caída es del 6,4 %. Los anuncios constantes, por parte de Salvador Illa y de Jaume Collboni, de intervención del mercado, como panacea salvadora, con los datos en la mano consiguen el efecto contrario.

Cada oferta de alquiler que se publica en Barcelona, según datos de Idealista, recibe 95 propuestas de interés, más del doble de las 44 de Madrid. El Incasol, organismo de la Generalitat de Cataluña, señala que en tres años los contratos firmados han caído un 29 %.