El yerno de Raúl Castro, Paolo Titolo, con su mujer Mariela CastroArchivo

El yerno de Raúl Castro compró tres pisos turísticos en Barcelona en plena crisis de Cuba

Un ejemplo más de cómo la élite política cubana se enriquece mientras la sociedad de su país lucha por sobrevivir

Paolo Titolo, marido de Mariela Castro, hija de Raúl Castro, es un ejemplo más de una élite política comunista que enriquece sus bolsillos mientras su pueblo tiene dificultades para sobrevivir al día a día.

Y es que, según ha publicado El Confindecial, el yerno de Castro, fotoperiodista italiano, compró tres pisos turísticos en Barcelona mientras Cuba ya vivía una crisis absoluta que afectaba a toda su población.

Que Cuba atraviesa una grave crisis humanitaria y económica no es algo nuevo -aunque en los últimos meses ha cogido un calibre aún mayor, si cabe-, y es que cuando Paolo Titolo se hizo con las tres viviendas turísticas en la ciudad condal, el desabastecimiento crónico de alimentos, medicamentos, combustible y repetidos colapsos del sistema eléctrico nacional de Cuba ya era una realidad en el país centroamericano.

Sin embargo, esto no pareció afectar mucho al yerno de Raúl Castro pues él estaba, al mismo tiempo, comprando tres viviendas turísticas en la ciudad condal para seguir con sus negocios particulares. Hecho que, curiosamente, no suele ser de agrado entre los 'amigos' del régimen cubano en España, grandes detractores también de la especulación inmobiliaria.

Los tres inmuebles que compró Paolo no son precisamente compras menores, y más teniendo en cuenta el alto precio de la vivienda en la capital catalana. Según la fuente ya citada, uno de ellos es uno de los carísimos pisos del barrio del Eixample, una vivienda de más de 155 metros cuadrados cerca de Plaza España que se convirtió en su primera inversión en marzo de 2015.

Este hecho no sorprende si se tiene en cuenta que, por aquel entonces, Ada Colau era alcaldesa de Barcelona. La exregidora barcelonesa ha sido objeto de críticas por sus posiciones respecto a Cuba y por no condenar con contundencia al régimen castrista. Además, tanto Colau como su espacio político han mantenido tradicionalmente una postura favorable al acercamiento con la isla y han evitado, en diversas ocasiones, equiparar al régimen cubano con otras dictaduras.