Los Mossos acabaron dispersando a un grupo de radicales que incendió algunos contenedores
Cataluña
Fracaso absoluto en la manifestación independentista del 1 de octubre
La Guardia Urbana ha contabilizado apenas 600 participantes en una concentración que registró algunos incidentes
Este jueves 1 de octubre, el independentismo catalán celebraba el noveno aniversario del referéndum ilegal que se llevo a cabo en la misma fecha de 2017 y, como ya es costumbre, las principales asociaciones separatistas convocaron una manifestación que no contó con más de 600 participantes según las cifras aportadas por la Guardia Urbana.
La concentración, organizada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y los Comités de Defensa de la República (CDR), paseaba pancartas en las que se podía leer «Independencia», «Votamos, ganamos», «Amnistía, hagámonos libres», «Cataluña catalana» y «Puta España, puto PSC».
Ignasi Rigau, presidente de la ANC, señaló a los partidos independentistas ante los medios: «Queremos saber si están dispuestos a acompañarnos. Porque, si no, les pasaremos por encima», dijo. Y es que las asociaciones separatistas consideran que hay un cierto abandono a la causa por parte de las agrupaciones políticas, quienes parecen tener otras prioridades en este momento.
La pequeña concentración recorrió algunas calles del centro de Barcelona hasta llegar a la jefatura de la Policía Nacional de Via Laietana, donde quemaron una bandera de España y lanzaron objetos a los agentes que allí se encontraban.
Además, al acabar la manifestación un grupo de radicales levantó una barricada donde se quemaron contenedores y se lanzaron objetos contra los Mossos d'Esquadra en la Plaza Urquinaona, lugar emblemático para el independentismo. Pero la misma policía catalana, sin embargo, acabó disolviendo a los pocos radicales que allí se encontraban.
Los tristes datos de participación (los más bajos hasta la fecha) dejan entrever que el procés está apagado en la calle, pero no enterrado en el discurso.