Barcelona cuenta con 1.550 semáforos afectados por la nueva normativa
Barcelona se enfrenta a un problema legal con 1.550 semáforos
La DGT ha aprobado una ley que prohíbe coincidir al ámbar intermitente para los vehículos con el verde para los peatones
El Ayuntamiento de Barcelona y la Dirección General de Tráfico (DGT) han entrado en disputa por una nueva normativa que ha entrado en vigor este 1 de octubre de 2026.
La nueva regulación impide que los semáforos en ámbar intermitente para los vehículos coincidan con los que estén en verde para los peatones, una circunstancia que supone un importante desafío para la capital catalana, ya que actualmente cuenta con 1.550 intersecciones en las que se da esta casuística.
El consistorio de la ciudad condal ha pedido una moratoria a la DGT para poder revisar y estudiar la capacidad de cambios que pueden alcanzar y hacerlo progresivamente. Además, el ayuntamiento sostiene que el cambio total de todos los semáforos afectados podría reducir el tiempo de luz verde para peatones y afectar también a cerca de 500 cruces utilizados por ciclistas.
Por su cuenta, el presidente de la DGT, Pere Navarro, ha defendido la medida alegando que busca reforzar la seguridad vial y evitar situaciones ambiguas: «Si está verde para los peatones, tiene que estar rojo para los coches; y al revés», ha sostenido.
Sin embargo, asegura que puede «haber excepciones en algún cruce si el cambio genera más inconvenientes que las ventajas, pero será necesario un informe técnico contundente que lo justifique».
De todos modos, Jaume Collboni y su consistorio se encuentran ante un reto de gran calibre pues los semáforos afectados son muchos y la logística que implican estos cambios es, desde luego, compleja.