Cientos de personas durante una concentración organizada por el Sindicat de Llogateres, el Sindicat d’Habitatge Socialista de Catalunya y la Coshac ‘Per l’Olga i la Maricarmen: El negoci de l’habitatge mata!’EUROPA PRESS

El Sindicat de Llogateres llama a la huelga para «acabar con el negocio inmobiliario»

Empieza la manifestación por la vivienda en el centro de Barcelona

La portavoz del Sindicat de Llogateres, Carme Arcarazo, ha llamado a la huelga general el próximo 11 de noviembre, y ha dicho que es necesario paralizar el país por el derecho a la vivienda: «Estamos en un punto histórico donde podemos dar la vuelta a la historia de este país, podemos conseguir que la vivienda por fin sea un derecho y acabar con el negocio inmobiliario».

Así se ha expresado en declaraciones a los medios al inicio de la manifestación que ha convocado este viernes en Barcelona el Sindicat de Llogateres, el Sindicat d'Habitatge Socialista de Catalunya y la Confederació Sindical d'Habitatge de Catalunya, bajo el lema 'Per l'Olga i la Maricarmen: El negoci de l'habitatge mata!'.

Arcarazo ha asegurado que es una huelga contra la patronal inmobiliaria, Urbagestión, los fondos de inversión, las inmobiliarias y los grandes tenedores porque sus «expulsiones derivan en muertes y suicidios», pero también contra la clase política.

«También es una huelga general contra aquellos partidos y este Gobierno que lleva ocho años arrastrando los pies y bloqueando medidas serias que podrían haber evitado lo que le ha pasado a Maricarmen», y contra los partidos que legislan a favor del sector inmobiliario, ha añadido.

La fin de los desahucios, los contratos indefinidos, la prohibición de las compras especulativas y un «impuesto a la riqueza que haga ampliar el parque público de forma sustancial» son algunas de las medidas que debe perseguir la huelga.

Por su parte, la portavoz del Sindicat d'Habitatge Socialista de Catalunya, Gisela Bermúdez, ha afirmado que, más allá de la vivienda, en la última década se ha vivido un «retroceso histórico» en salarios y condiciones de vida de los trabajadores, y que también por ello hay que parar.

«Cada vez más personas no saben cómo llegar a fin de mes, cómo llenar el depósito de su coche. Y esta es la cruda realidad. Ya basta. La clase trabajadora debemos pasar la ofensiva», y ha dicho que ya han constatado que no pueden confiar en los políticos porque, a izquierda y derecha, se ponen del lado de los rentistas.

Y la portavoz de la Coshac, Marta Espriu, ha sostenido que la única solución a la crisis de la vivienda y la organización sindical e ir a la huelga: «No pediremos nada, exigiremos que se cumplan nuestros derechos y que se haga con nuestros propios criterios».

Ha recordado los desahucios de Maricarmen en Madrid, y de Olga y Javier en l'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), y también el caso del bloque de la calle Llenguadoc, y ha criticado al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, tras la compra por parte del consistorio y la Generalitat «por ponerse la medalla de una victoria que era únicamente de la organización popular».