Imagen de archivo de una playa de Garraf (Sitges).
Nueve escapadas por Barcelona entre pueblos marineros, castillos de ensueño y modernismo
Sitges, Sant Pol de Mar, La Garriga y Caldes de Montbui figuran entre los destinos que combinan patrimonio histórico y paisaje
Una iglesia junto al Mediterráneo, una colonia textil con la huella de Gaudí o un casco histórico ligado a las aguas termales. El litoral de Barcelona y sus comarcas próximas reúnen destinos muy distintos para una escapada, sin necesidad de limitar la visita a la playa. Estas nueve localidades permiten conocer el legado marinero, arquitectónico y rural de la provincia sin tener que desplazarse demasiado de la ciudad condal.
En Sitges, la iglesia de Sant Bartomeu es una referencia para recorrer el casco antiguo. Aunque el festival de cine fantástico es una de sus citas más conocidas, la localidad también conserva atractivos vinculados a su patrimonio y a la elaboración de licores autóctonos. Garraf ofrece una estampa distinta: las casetas frente al mar, el ambiente marinero y los caminos del parque conforman sus principales reclamos.
Vista panorámica de Sitges. La playa de San Sebastián está detrás de la iglesia.
Sant Pol de Mar, en el Maresme, combina casas blancas y fachadas modernistas con la subida a la ermita de Sant Pau, desde donde se contempla el Mediterráneo. En el interior del Garraf, Olivella permite alternar el paseo por la plaza Mayor y la iglesia de Sant Pere y Sant Feliu con la visita al Palau Novella.
Imagen de la Iglesia de Sant Jaume en Sant Pol de Mar.
Iglesia parroquial de Sant Pere y Sant Feliu, en Olivella (Garraf), Cataluña.
El paisaje cambia en Castellet i la Gornal. El núcleo de Castellet tiene en su castillo y en el pantano de Foix dos referencias para conocer el entorno, junto con la iglesia de Sant Pere. También en el Alt Penedès, Sant Quintí de Mediona destaca por les Deus, un paraje de manantiales y grutas que complementa la visita a las calles del casco antiguo.
Castillo de Castellet, en el pueblo de Castellet i la Gornal, en Cataluña.
Imagen de archivo de la iglesia de Sant Quintí de Mediona
La arquitectura modernista concentra buena parte del interés de La Garriga. Su paseo reúne varias residencias de finales del siglo XIX y comienzos del XX, mientras que la Illa Raspall agrupa cuatro casas con jardín diseñadas por Manuel J. Raspall. En Caldes de Montbui, la visita gira alrededor del patrimonio termal, la fuente del Lleó y los balnearios.
Plaza de la Font del Lleó, en Caldes de Montbui (Barcelona)
Santa Coloma de Cervelló completa la selección con la Colonia Güell. Impulsado por Eusebi Güell en 1890, este conjunto reunió actividad textil, viviendas y equipamientos como una escuela y un teatro. La cripta de Gaudí es uno de los principales motivos para descubrir un patrimonio que une la historia industrial con el modernismo.
Cripta de la Colònia Güell ubicada en Santa Coloma de Cervelló, en Cataluña.