Arrancada de la romería ayer
Leyendas de Cataluña
¿El apóstol Santiago fue a Lérida? Los vecinos llevan siglos celebrando que allí se clavó una espina en el pie
Lérida celebra la tradicional Romería de los Fanalets en honor al apóstol Santiago
La capital del Segrià vivió ayer por la noche una de sus celebraciones más arraigadas: la Romería de los Fanalets de Sant Jaume, una festividad que cada 24 de julio convoca a cientos de leridanos en las calles del centro histórico para rememorar el paso del apóstol Santiago por la ciudad.
La procesión partió tras la misa celebrada en la iglesia del Carme y recorrió las calles peatonales del centro urbano hasta llegar a la capilla del Peu del Romeu, situada en el cruce de las calles Cavallers y Major, para concluir en el Pati de les Comèdies, frente a la sede de la Concejalía de Cultura.
Una leyenda transmitida de generación en generación
El origen de esta celebración, declarada Patrimonio Festivo de Cataluña, se remonta a una antigua leyenda que los leridanos han preservado oralmente durante siglos. Según la tradición popular, el apóstol Santiago llegó a Lérida ya entrada la noche durante su peregrinación por tierras españolas para difundir el Evangelio.
Vestido con una túnica tosca repleta de conchas y portando un bastón, el santo se dirigía hacia un hostal que divisaba en la ladera de la colina cuando se detuvo ante un cruce de caminos. La calzada principal seguía río Segre arriba, por donde actualmente discurre la calle Major, pero era atravesada por otro sendero que subía hacia la ciudad.
En la oscuridad de la noche y sin encontrar a nadie que pudiera orientarle, Santiago decidió continuar a tientas por la calzada. Fue entonces cuando pisó un zarzal y se clavó una espina profundamente en el pie, impidiéndole seguir caminando.
Arrancada de la romería
Los farolillos celestiales
Sentado en medio del cruce y atormentado por el dolor, el apóstol comenzó a gemir hasta que, según relata la leyenda, sus lamentos llegaron a oídos de los ángeles del cielo. Estos descendieron portando farolillos para iluminar al santo y permitirle extraer la espina de su pie, pudiendo así continuar su camino apostólico.
Una versión alternativa de la narración atribuye el auxilio a los propios vecinos de la ciudad, especialmente a los niños, que salieron con luminarias para socorrer al peregrino.
Un patrimonio vivo
En el lugar exacto donde la tradición sitúa este episodio se construyó en 1399 la capilla del Peu del Romeu, que alberga una escultura que reproduce la escena legendaria. Esta capilla se ha convertido en punto de referencia obligado durante la romería nocturna.
La celebración actual incluye diversas actividades culturales como talleres y concursos de farolillos, representaciones teatrales de la leyenda y audiciones musicales, convirtiendo estos días en una de las fiestas de mayor arraigo popular y religioso entre los leridanos.
La Festa dels Fanalets de Sant Jaume representa así la pervivencia de una tradición centenaria que conecta a Lérida con el Camino de Santiago catalán, manteniendo viva la memoria de un episodio que forma parte del imaginario colectivo de la ciudad.