Retrato del doctor Casimiro Torrens
Historia
El médico asesinado en Lérida por negarse a encubrir un crimen: «Ejemplar católico y gran patriota»
El doctor Torrens fue una de las víctimas del campo de trabajo levantado en Els Omells de na Gaia
En la comarca de Urgell (Lérida) se encuentra Els Omells de na Gaia, un pequeño municipio de apenas 126 habitantes cuyo nombre hace referencia a los olmos, árboles comunes en la zona. Esta tranquilidad se vio alterada durante la guerra civil, pues allí el SIM instaló el campo de trabajo número 3.
El 26 de abril de 1938 el campo inició sus operaciones con la llegada de un contingente inicial de 661 prisioneros. La mayoría de los reclusos procedían de la Cárcel Modelo de Barcelona. A diferencia de otros campos, la presencia de prisioneros de guerra del bando nacional capturados en combate directo fue inexistente en este recinto.
Se estima que, cuando fue clausurado por el avance del ejército nacional, más de 90 prisioneros habían muerto como consecuencia de enfermedades, las condiciones extremas de cautiverio y ejecuciones. A partir de septiembre los trasladaron a Vila-sana y a Vall de Cabó, donde coincidieron con presos del campo de trabajo número 6, situado en Falset. Estos prisioneros sirvieron de escudo humano de los soldados republicanos para facilitar su huida a Francia.
El campo estuvo operativo hasta el 24 de septiembre de 1938. Durante esos meses los internos sufrieron condiciones extremas de vida. Esta estuvo marcada por la falta de víveres y recursos básicos; jornadas de trabajo extenuantes; brotes derivados de la insalubridad y la debilidad física; ejecuciones sumarias y represión feroz por parte de los guardias, ante el menor síntoma de debilidad o intento de resistencia.
Los presos, desde el primer día, iniciaron los trabajos de fortificación, con la excavación de una línea continua de trinchera alrededor de la población y de la Espluga Calba. Estos trabajos en este sector de la L-2 finalizaron en el mes de septiembre de 1938.
Antiguas instalaciones del campo en Els Omells de na Gaia
El campo albergó una amalgama sociopolítica sumamente diversa de personas consideradas desafectas o incómodas para las autoridades republicanas del momento. Un sector significativo estuvo integrado por simpatizantes de la derecha y ciudadanos calificados como conservadores que se oponían al gobierno republicano.
Junto a ellos estaba el colectivo católico; esto es, sacerdotes, seminaristas y creyentes que fueron arrestados e internados por el único motivo de manifestar o ejercer sus prácticas religiosas. También acabaron allí profesionales liberales y miembros de la burguesía barcelonesa como abogados, médicos, farmacéuticos o empleados de banca. Además recluyeron campesinos, obreros industriales y artistas. Asimismo personas perseguidas por su orientación sexual u homosexualidad y a ciudadanos catalogados genéricamente bajo la etiqueta de vagos o desafectos.
Otro grupo de prisioneros estaba compuesto por militantes de la CNT, FAI, Juventudes Libertarias, o comunistas disidentes del POUM. Muchos de ellos terminaron recluidos tras los violentos enfrentamientos internos desencadenados en la retaguardia catalana a partir de mayo de 1937.
El perfil militar del campo estuvo compuesto prioritariamente por soldados republicanos y reclutas en lugar de enemigos capturados. Entre ellos figuraban desertores que intentaron abandonar las líneas de combate, jóvenes prófugos que desobedecieron las órdenes de movilización obligatoria y oficiales o combatientes castigados por insubordinación o fallos disciplinarios graves.
El doctor Torrens
De los 90 asesinados en Els Omells de na Gaia nos centraremos en la figura del doctor Casimiro Torrens Carreras. Originario de L'Espluga de Francolí, se distinguió por una brillante aptitud médica unida a un compromiso humano excepcional. Quienes compartieron vida con él evocan a un profesional perspicaz, prudente y sumamente entregado. Su labor no entendía de horarios ni de exigencias físicas. Acudía con la misma prontitud ante una urgencia nocturna que ante una llamada a plena luz del día.
Destacaba por su compasión hacia los sectores más desfavorecidos, a quienes auxiliaba sin dudarlo. Aunque su carácter habitual era alegre, vital e infundía esperanza a sus pacientes, encajaba con profundo dolor personal los casos médicos más severos, requiriendo a menudo el consuelo de sus allegados para aceptar los límites de la medicina.
Cruz en memoria del doctor Torrens
Durante la guerra civil, mientras ejercía como facultativo en Els Omells de Na Gaia, fue arrestado y conducido a la Cárcel Modelo. Terminó integrado en el primer grupo de prisioneros enviados al campo de trabajo número 3. La estima que la población local le profesaba era tan grande que varios vecinos intentaron acogerlo en sus hogares, propuesta rechazada por la dirección del penal.
Su destino se selló tras un episodio de firmeza ética. Tras el asesinato de un recluso en la estación ferroviaria de Cervera, los mandos del campo le exigieron firmar un acta falsificada que atribuyera el fallecimiento a causas naturales. El doctor Torrens se negó a encubrir el crimen, accediendo únicamente a certificar el deceso sin falsear la causa real. Este comportamiento desencadenó la represalia de los mandos del recinto, culminando en su trágico asesinato, a pesar de haber sido absuelto de las acusaciones iniciales.
El cuerpo del doctor Torrens fue enterrado en un mausoleo, en el cementerio de L’Espluga de Francolí, junto con 15 represaliados del municipio. A excepción de Torrens, el resto fueron asesinados entre julio y agosto de 1936. Allí está el alcalde José María Bernat Carreras; los teniente de alcalde Juan Jornet Rocamora y Agustín Roig Domingo; los miembros del Centra Cultural Francisco Saladrigues Martí, sacerdote; , Cosme Guiu Amorós, José Martí Rosell, José María Zaragoza Vidales y José María Josa Balcells; y los vecinos Francisco Badal Prades, Casimiro Torrens Carreras, Sebastián Montañola Catalá, Sebastián Montañola Llorach, Juan Roig Zaragoza, José María Macaya Palau y José María Amigo Frabregat.
En la entrada del municipio de Els Omells de na Gaia, una vez terminada la guerra civil, los vecinos levantaron un monolito con una cruz, en la cual se puede leer «28 al 29 de abril de 1938 fue vilmente asesinado el ejemplar católico y gran patriota Dr. Casimiro Torrens, el pueblo de Omells le dedica este recuerdo, por Dios y por España, Presente».