Un instante del espectáculo «Caminos de luz» que se puede ver en la catedral de Tarragona
Un templo milenario de Tarragona se transforma en un espectáculo de luz y sonido
Un proyecto audiovisual combina las melodías de compositores clásicos con tecnología de vanguardia en horario nocturno
La histórica catedral tarragonense ha dado vida a una experiencia sensorial sin precedentes que fusiona arte sacro, tecnología digital y música clásica. «Caminos de luz», la nueva propuesta cultural que se presenta en el emblemático templo catalán, invita a los visitantes a descubrir los tesoros arquitectónicos del recinto a través de un innovador sistema de proyecciones.
El proyecto, desarrollado por Grup Transversal —empresa especializada en gestión turística del patrimonio— convierte las piedras centenarias en lienzos luminosos donde cobran vida las historias sagradas. Eudald Tomasa, responsable de la iniciativa, destaca que han elegido la iluminación como elemento central porque «la catedral de Tarragona es el templo de la luz», haciendo referencia a la vocación lumínica de este espacio que cuenta con más de dos milenios de historia.
La experiencia se estructura en un itinerario que abraza tres joyas patrimoniales del recinto. El viaje comienza en el impresionante rosetón, donde las proyecciones narran el relato del Génesis mediante figuras que simbolizan la creación divina, según explica Andreu Muñoz, director del Museo Diocesano local. «Representa el mundo creado por Dios a través de una serie de figuraciones», detalla el experto.
La segunda parada transporta a los asistentes hacia el órgano renacentista, donde las melodías de Johann Sebastian Bach —específicamente «La pasión según San Mateo»— acompañan las imágenes proyectadas. Muñoz establece un paralelismo filosófico al recordar que «Aristóteles definía la música como la matemática del universo», concepto que conecta con la visión agustiniana de la música como vehículo hacia la espiritualidad y la trascendencia.
El recorrido culmina en el retablo dedicado a Santa Tecla, donde las figuras de la patrona tarragonense comparten protagonismo con San Pablo, San Olegario, San Fructuoso y la Virgen María en el centro de la composición. Las proyecciones revelan detalles y simbologías habitualmente imperceptibles para el ojo humano.
Pero la propuesta trasciende el interior del templo. Una vez concluido el espectáculo audiovisual, los participantes pueden sumergirse en un paseo nocturno por el claustro, especialmente iluminado para la ocasión y ambientado con las suites de Georg Friedrich Händel, creando una atmósfera contemplativa que invita a la reflexión.
La experiencia combina composiciones de Hans Zimmer —reconocido por sus bandas sonoras cinematográficas— con las obras maestras de Bach, generando un diálogo musical entre épocas que amplifica la dimensión emocional del recorrido.
Las sesiones se realizan en horario vespertino, comenzando a partir de las nueve de la noche, con programación de jueves a domingo hasta principios de septiembre. Los interesados pueden adquirir sus entradas a través del portal digital oficial de la catedral, con disponibilidad de cuatro pases diarios.
Esta iniciativa posiciona a Tarragona como referente en la innovación cultural aplicada al patrimonio religioso, demostrando cómo la tecnología puede servir como puente entre la tradición milenaria y las nuevas generaciones de visitantes, según ha informado Timeout.