Contenedor de Ropa de Cáritas
Cáritas de El Vendrell alerta: el 10% de la ropa donada acaba en vertedero por su mal estado
La entidad advierte de que casi la mitad de las prendas que llegan no pueden reutilizarse plenamente y reclama más responsabilidad a la hora de donar ropa usada, en plena crisis del reciclaje textil
Cáritas de El Vendrell ha lanzado un serio aviso sobre el creciente problema del residuo textil: un 10% de la ropa que se deposita en sus contenedores llega en tan mal estado o con materiales no reciclables que resulta imposible darle una segunda vida y debe ser eliminada como basura, ya sea en vertederos o mediante incineración. El llamamiento, hecho público estos días en el municipio tarraconense, coincide con la preocupación de la organización por el impacto ambiental y social de la llamada «moda rápida» y la falta de conciencia sobre cómo se dona y se consume ropa en España.
Más de la mitad de las prendas aún se pueden aprovechar
Según los datos difundidos por Cáritas El Vendrell, de toda la ropa que recibe la entidad solo un 55% puede reutilizarse, ya sea en el propio municipio, a través de sus roperos solidarios, o mediante circuitos de venta social y redistribución. Otro 35% se deriva al reciclaje textil para transformarse en trapos industriales, fibras o materiales aislantes, lo que permite al menos evitar que todo ese volumen termine directamente en el contenedor de resto.
El problema se concentra en el 10% restante: prendas sucias, rotas, muy deterioradas o fabricadas con materiales que no admiten una segunda vida ni como ropa ni como materia prima, y que se convierten en un residuo sin aprovechamiento. Solo en 2025, Cáritas El Vendrell tuvo que gestionar como desecho 46.522 kilos de ropa que no pudo ser ni reutilizada ni reciclada, una cifra que ilustra el peso de un consumo textil cada vez más acelerado y poco responsable.
Llamamiento a donar ropa limpia, en buen estado y bien separada
Ante esta situación, la organización insiste en que el primer filtro está en los hogares: se pide a los ciudadanos que únicamente depositen en los contenedores de Cáritas ropa limpia, en buen estado y correctamente separada, para facilitar su clasificación y aumentar las posibilidades de reutilización. Cáritas recuerda que la donación de prendas no es un simple vaciado de armario, sino una forma concreta de ayuda a personas vulnerables, que tienen derecho a recibir ropa digna y en condiciones adecuadas.
La propia entidad subraya que un tratamiento responsable de la ropa usada también beneficia al medio ambiente, ya que reduce el volumen de residuos que llega a los vertederos y aprovecha mejor los recursos invertidos en la fabricación de cada prenda. En España, diversos informes vinculados al proyecto textil de Cáritas, como la cooperativa Moda re-, llevan años alertando de las bajas tasas de recogida selectiva de ropa y de la escasa reutilización efectiva de los casi 900.000 a 990.000 toneladas de productos textiles que cada año acaban en la basura.
El impacto de la «fast fashion» y el aumento del residuo textil
El aviso de Cáritas El Vendrell se enmarca en una preocupación más amplia: el incremento de los residuos textiles, impulsado por la moda rápida de baja calidad y uso muy limitado, muchas veces de una sola temporada. La entidad constata que cada vez se dona más ropa, pero con tejidos y acabados que dificultan o directamente impiden su reciclaje o su reutilización, generando un colapso en los sistemas de recogida y clasificación.
En el conjunto de la Unión Europea se estima que cada ciudadano genera alrededor de 12 kilos de residuos textiles al año, mientras que en España esa cifra se eleva a unos 22 kilos por persona y año, lo que sitúa al país por encima de la media europea en generación de desechos de ropa. Desde Cáritas, a través de iniciativas como Moda re-, se apuesta por la economía circular, la reutilización y la creación de empleo social para personas en situación de vulnerabilidad, pero se insiste en que estos esfuerzos resultan insuficientes si no cambia el modelo de consumo.
Menos compras impulsivas y más segunda mano
La organización propone pautas claras para reducir el volumen de residuos textiles: comprar solo la ropa necesaria, priorizar prendas duraderas y de calidad, reutilizar lo máximo posible y recurrir a la segunda mano como opción responsable y solidaria. En los roperos diocesanos y tiendas sociales vinculadas a Cáritas, la ropa en buenas condiciones se ofrece a precios muy bajos o se entrega gratuitamente a familias derivadas de servicios sociales y parroquias, contribuyendo a cubrir una necesidad básica con criterios de dignidad y acompañamiento.
El mensaje que lanza Cáritas El Vendrell, recogido en medios locales como el Diari de Tarragona y en la comunicación oficial de la propia entidad, busca concienciar a los ciudadanos de que la donación de ropa exige responsabilidad y sentido común, y que el gesto solidario comienza por respetar tanto a las personas que recibirán esas prendas como al entorno natural que se desea cuidar.