Este proyecto realizado por el estudio de arquitectura de Tomás Llavador acogerá a 23 placeros y combinará gastronomía y restauración con cuatro locales dobles, que pueden convertirse en ocho simples. El nuevo mercado estará abierto a las calles contiguas y los puestos podrán tener barra que mire a la calle, tanto los tradicionales como los gastronómicos. Esta actuación irá unida a la reurbanización de todo el entorno del mercado, Plaza de la Fruita y Menéndez Pelayo junto a la Plaza de las Flores y la plantación de arbolado de hoja caduca que aporte sombra. Además, se incluye la recuperación y musealización de los baños árabes.