Un agente de la Guardia Civil en moto busca a un desaparecido en los barrancos del río TuriaEuropa Press / Rober Solsona

Los familiares de los desaparecidos por la dana inician los trámites para declararles fallecidos

El procedimiento no podía comenzar hasta que no se cumplieran tres meses del paso de la riada

Familiares de Elisabeth, Paco y Javi, las tres personas que permanecen desaparecidas tras la catastrófica dana, han iniciado ya los trámites para declarar el fallecimiento de las víctimas con ayuda del Gobierno central: «La Agencia Tributaria se ha puesto de nuestro lado para facilitar la labor lo máximo posible. Es un alivio grandísimo», ha declarado Ernesto, el tío de Elisabeth.

Los cuerpos de Elisabeth, desaparecida cuando circulaba en su vehículo junto a su madre cerca del Hotel La Carreta de Chiva, Paco, el abuelo que salvó a sus dos nietos tras ubicarlos en el techo del vehículo cuando les pilló la riada por Montserrat, y Javi, un hombre de Pedralba que se encontraba junto a su hija, una joven con síndrome de Down, cuyo cuerpo sin vida sí fue hallado, no han podido ser encontrados tras tres meses de la riada y una cifra de 224 víctimas mortales.

Sin embargo, los trabajos de los efectivos de la Guardia Civil y de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para buscar a las tres víctimas desaparecidas no cesan. «Las probabilidades son menores pero no cero», señalaba el pasado viernes el capitán jefe del Seprona de Valencia, Carlos Domínguez, quien informó de una nueva búsqueda en la zona del barranco del Poyo, a la altura del polígono industrial de Loriguilla, en el término de Quart de Poblet.

«Limbo legal»

Ernesto, el tío de Elisabeth, ha afirmado que siguen con «angustia» la búsqueda de su sobrina: «Podría no aparecer, pero esperemos que no sea así. Siempre nos queda algún resquicio de esperanza», ha dicho. Mientras tanto, al cumplirse tres meses de la desaparición de su familiar, ya pueden iniciar los trámites para declarar el fallecimiento y solicitar las ayudas pertinentes. A este respecto, Ernesto ha explicado que hace un par de días se pusieron en contacto con él desde la Agencia Tributaria para ofrecerle ayuda.

«Antes de eso, Pilar Bernabé acudió a casa y estuvo conmigo, mis hermanos y el hijo mayor de Elisabeth, así como con agentes de la Guardia Civil, y nos prometió que se iba a hacer cargo de que esto fuera rápido», ha dicho. Tras ello, hace dos días recibieron la llamada de la Agencia Tributaria. «Antes de ayer nos llamó una persona, que es la que debe recibir nuestra documentación, y se puso a nuestro lado para facilitar la labor y la tramitación lo máximo posible», ha explicado. «Esto, en esta situación, es un alivio grandísimo porque sabes que la solicitud llega a buen puerto», ha agregado.

Agentes de la Armada buscan a los desaparecidos en La Albufera, en noviembre, tras el paso de la dana por ValenciaEduardo Manzana / Europa Press

«Esto ayuda bastante. En esta situación cualquier ayuda es poca. Mis sobrinos son huérfanos pero, hasta ahora, estaban en una situación de limbo legal. A partir de hoy ya lo ejercen como tal», ha señalado.

Ernesto, que ha agradecido la atención de Bernabé y del Ayuntamiento de Cheste (Valencia), ha criticado duramente a la Generalitat por no haberle «ni tan siquiera llamado» para darle el pésame y ha avanzado que se sumará, junto a los familiares de los otros dos desaparecidos, a la demanda que está preparando SOS Desaparecidos para exigir responsabilidades por las víctimas de la dana.

Según él, el domingo mantuvieron una reunión con la organización y se les explicó cuál sería el enfoque de la demanda: «Nos hablaron los técnicos y de lo que se había recogido hasta ahora. La demanda se tiene que sostener. Se trata de que tenga cuerpo y consistencia y se busquen todos los datos posibles para que la acción tenga el efecto deseado», ha apostillado.

Sobre el papel del Consell y de su presidente, Carlos Mazón, ha añadido: «De la Generalitat ni ha venido nadie ni se le espera. Por lo visto, tras 90 días no han podido ni siquiera descolgar el teléfono para dar el pésame. ¡Qué menos que un pésame! Cuando el culpable está ahí no hace falta buscar en otro lado», ha lamentado.