Nacho Vidal, en una imagen de archivo
La vida loca de Nacho Vidal en Valencia: drogas, delitos al volante y un muerto en una ceremonia chamánica
El actor de cine para adultos ha protagonizado numerosos episodios con la Policía en los últimos años
Si se preguntara a diversas personas si conocen quién es Ignacio Jordà González, no sería descartable que una inmensa mayoría de los encuestados respondiese de manera negativa. Sin embargo, tampoco sería raro que esa cantidad de gente disminuyera si, posteriormente, se le acarase que es el nombre de pila de Nacho Vidal. Este grado de conocimiento podría darse podría darse a través de dos vías.
La primera sería saber que la fama del aludido se debe, desde hace no pocos años, a su trabajo como actor y productor de cine para adultos. La segunda se referiría a estar al tanto de las informaciones que sobre él se vienen dando desde hace algún tiempo y que, lejos de hacer alusión a su profesión, narran las últimas polémicas y líos con la autoridad policial que ha protagonizado.
La última de ellas ha tenido lugar hace escasos días. El 28 de febrero, Vidal fue detenido por agentes de paisano de la Comisaría de Marítimo en una conocida zona de ocio de la ciudad de Valencia con 120 gramos de 'tusi' o cocaína rosa. 20 de ellos ya estaban envueltos y separados en dosis. Sorprendido por la presencia policial, intentó deshacerse de la droga, pero no le sirvió para evitar ir al calabozo y, posteriormente, pasar a disposición judicial.
Puesto en libertad
Tras este último trámite, el magistrado decidió sobreseer la causa. Para ello, argumentó que no advertía «indicios suficientes para acreditar la comisión de un delito contra la salud pública» y, citando jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Constitucional, remarcaba que «la mera posesión de la sustancia estupefaciente no es, por si sola, razón suficiente para considerar que la droga estaba destinada al tráfico».
No obstante, la visita a la comisaría y a los juzgados no fue algo novedoso para el actor porno. Y es que su historial en este sentido muestra varios episodios controvertidos. El más grave es por el que le piden siete años de cárcel por homicidio imprudente y delito contra la salud pública. Los hechos al respecto se remontan a 2020, cuando él y otros conocidos realizaron el ritual del sapo bufo.
El actor porno, Nacho Vidal, en la presentación de una serie que repasa su vida
Como consecuencia de esta peligrosa práctica, murió un amigo fotógrafo de Vidal por inhalar con una pipa el veneno que expulsó el sapo bufo alvarius, una especie en peligro de extinción, a través de sus glándulas. Tras ser investigado y detenido, el sumario se archivó, aunque, después de los correspondientes recursos de la acusación, se retomó y ahora se encuentra a la espera de que se celebre el juicio.
En octubre de 2020, también se las vio con la policía. El 3 de ese mes, fue interceptado en la valenciana avenida de Ausiàs March mientras conducía «de modo errático y zigzagueante», estando a punto de colisionar con otros vehículos. Ante los síntomas que percibieron los agentes, con «desconexión del entorno, incapacidad para el habla, mirada perdida» o «serias dificultades para mantenerse en pie y súbitas caídas», procedieron a practicarle un test de drogas.
El resultado fue que había ingerido GHB, una droga sintética denominada ácido gammahidroxibutírico. Para colmo, no tenía el carnet de conducir. Por todo ello, en enero de este mismo año, Vidal fue condenado a una multa de 8.100 euros por dos delitos contra seguridad vial y a la prohibición de conducir durante los próximos dos años.