Susana Camarero, vicepresidenta primera y consejera de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, en rueda de prensa
La Generalitat amplía el listado de personas que pueden solicitar la Renta Valenciana de Inclusión
El objetivo es adaptar esta prestación social a las necesidades actuales de la ciudadanía y garantizar un enfoque centrado en la dignidad, la equidad y la inclusión activa
La Generalitat Valenciana ha aprobado el anteproyecto de ley para reformar la Renta Valenciana de Inclusión (RVI), con el objetivo de adaptar esta prestación social a las necesidades actuales de la ciudadanía y garantizar un enfoque centrado en la dignidad, la equidad y la inclusión activa. La medida ha sido impulsada por la Vicepresidencia Primera y Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda.
La norma vigente, aprobada en 2017, ha quedado desfasada frente a los nuevos retos sociales. Según el Consell, esta revisión responde a la necesidad de ofrecer una respuesta más ágil, accesible y efectiva, que garantice que ninguna unidad familiar quede sin recursos para cubrir sus necesidades básicas.
Más beneficiarios, menos trabas
Uno de los pilares del nuevo texto legal es la simplificación de los trámites. La administración centralizará la instrucción de expedientes —hasta ahora a cargo de los servicios sociales municipales— en la Dirección General de Inclusión y Cooperación, lo que permitirá a los profesionales de atención directa centrarse en la intervención social y el acompañamiento.
Asimismo, se amplía el perfil de personas beneficiarias. La RVI se abre ahora a jóvenes, mayores de 65 años y personas que puedan compatibilizarla con otras ayudas o con rendimientos laborales.
Incentivos al empleo
Una de las novedades más relevantes es que la RVI será compatible con ingresos derivados del trabajo, una medida que busca eliminar el miedo a perder la ayuda al encontrar empleo. También se introduce un incentivo al empleo y se establece que no se podrá rechazar una oferta de trabajo adecuada, reforzando así el enfoque de activación laboral.
La compatibilidad se extiende a otras prestaciones públicas o privadas, incluidos subsidios por desempleo, lo que amplía la red de seguridad para las personas en situación de vulnerabilidad.
La reforma da prioridad a familias con menores, familias monoparentales y personas con problemas de salud mental en situación de pobreza. Como medida destacada, se crea un complemento por infancia de hasta 180 euros mensuales por familia, así como un complemento de emergencias del 15 % en situaciones excepcionales oficialmente reconocidas.
Medios de pago y acceso digital
La futura ley también contempla el uso de tarjetas prepago como medio para recibir la prestación, una solución para personas que tienen dificultades con el sistema bancario tradicional. Además, se promueve el uso de la solicitud electrónica, sin renunciar a la atención presencial para quienes la necesiten.
El anteproyecto ha sido elaborado con aportaciones de colegios profesionales, entidades del tercer sector, servicios sociales municipales y personas en situación de vulnerabilidad, con la intención de construir una ley más cercana y realista.
Con esta reforma, el Consell busca que la Renta Valenciana de Inclusión sea mucho más que una ayuda económica: una herramienta de transformación social que garantice derechos, acompañamiento y oportunidades para quienes más lo necesitan.