Preguntas en fríoJosé Luis Torró

Para el catalán en Europa, 132 millones; para los enfermos de ELA, 0

¿Qué español de bien puede entender que el presidente del Gobierno que siéndolo Pedro Sánchez, niegue al conjunto de los enfermos de ELA los 200 millones de euros al año?

¿En qué apartado rincón de La Moncloa ha dejado arrumbada quien todavía sigue siendo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, valores como solidaridad, responsabilidad, vergüenza… para todavía no haber dotado económicamente con la urgencia que requieren los enfermos, la Ley de ELA, a pesar de que a muchos de los afectados por esta irreversible y cruel padecimiento que aún no han perdido la voz, les escuchamos denunciar la insolidaridad, irresponsabilidad y desvergüenza de quienes han hecho oídos sordos a su demando por no haber aprobado las ayudas que necesitan por su total dependencia? ¿Qué español de bien puede entender que el presidente del Gobierno que siéndolo Pedro Sánchez, niegue al conjunto de los enfermos de ELA los 200 millones de euros al año, mientras que él, que con tal de seguir en La Moncloa, está dispuesto a aceptar y tragarse todas las gollerías que le plantea Puigdemont, incluso asumiendo el coste de 132 millones de euros al año, los que nos costaría a los españoles sufragar la cooficialidad del catalán en Europa?

¿Y para los afectados por la dana, qué?

- ¿Cuántos votos, adhesiones y hasta piropos habría conseguido, muchos de ellos por los valencianos, si el presidente del Gobierno de España, que lo sigue siendo Pedro Sánchez, hubiese comenzado la cumbre de presidentes autonómicos la pasada semana, planteándoles una propuesta como la que le escuché al economista y ex concejal del Ayuntamiento de Valencia por Ciudadanos, Fernando Giner Grima (Valencia, 1964), cuando coincidí con él en el plató de El Faro, que la primera medida que debía proponer y consensuar con los reunidos fuese gran un pacto nacional para ayudar a los valencianos y sus ayuntamientos damnificados por la dana, para que puedan acometer sin más demoras de las muchas ya sufridas, las obras que permitan de modo inmediato recuperar los bienes y servicios perdidos?

Broncas en las Cortes Valencianas

- ¿Y si las sesiones de control al Gobierno valenciano dejasen de ser lo que vienen siendo en las últimas semanas, una algarabía en la que bulle la bulla, una algazara que es algarada, alboroto, guirigay, jarana o tiberio más que reunión de representantes del pueblo valenciano, a los que les hemos encomendado que trabajen por y para mejorar las condiciones de vida de quienes les hemos votado y exigirles, en estos momentos hacerlo con la mirada puesta en los afectados por la dana, sus mejores afanes y empeños para tratar de resolver los problemas que todavía les tienen acogotados y descorazonados porque no ven llegar las ayudas -la racanería del Gobierno Sánchez sigue siendo indecente e impúdica- que los representantes en las Cortes Valencianas deberían reclamar «tots a una veu» en vez de montar números y performances como los de Compromis y el PSPV-PSOE en la última sesión?

Conocer los caudales de la dana

- ¿Quién que no sea un consumado periodista, dedicado en cuerpo y alma al estudio y conocimiento de lo ocurrido en la dana, puede sentarse delante de un ordenador o un micrófono para informar con rigor a sus lectores u oyentes, siendo tantas, y en no pocos casos tan contradictorias, las informaciones y declaraciones que han ido conciéndose sobre el nivel de las aguas del barranco del Poyo, las horas en que se dio su mayor incremento o descenso? ¿Ha conseguido la juez que instruye el sumario, después de tantas declaraciones como las que ya ha escuchado, tener una idea aproximada de los caudales que se desbordaron y con qué antelación lo supieron los responsables de la Confederación Hidrográfica del Júcar y lo comunicaron a quiénes podían y debían hacer frente a los letales desbordamientos?

Los voluntarios de la dana, sin premio

- ¿Acabaremos sabiendo los españoles de bien si hubo presiones políticas y por parte de quién se ejercieron, para que los voluntarios de la dana no fuesen reconocidos con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2025, concedido al Museo Nacional de Antropología de México? ¿No debería convocar a los medios de comunicación el presidente del jurado de ese premio, que también lo es del Principado de Asturias, el socialista Adrián Barbón, para garantizar que la limpieza y rigor de las votaciones se desarrollaron con el mayor escrúpulo y sin presiones? ¿Acaso el repetido y constante ninguneo con el que Pedro Sánchez quiere tomar venganza contra los valencianos por su vergonzosa huida de Paiporta, no ha tenido que ver con el cambio de destinatario de ese galardón que, de haber sido concedido a los voluntarios de la dana, hubiese honrado el trabajo y esfuerzo solidario de cientos de miles paisanos de todas las latitudes que vinieron a arrimar el hombro en la Comunidad Valenciana?

Cien actos sobre Franco

- A poco que alcancemos el próximo viernes los cinco meses que nos separan del medio siglo transcurrido desde su muerte en el hospital de La Paz, ¿cuántos de los cien actos que el presidente del Gobierno, que sigue siendo Pedro Sánchez, anunció que estaban programados sobre Francisco Franco, se han celebrado salvo el único hasta la fecha, el del día que dio por inaugurado el ciclo? ¿Cuántos de esos actos esperan día y hora ser anunciados por la comisaria nombrada al efecto, la doctora en Historia Contemporánea, Carmina Gustrán Loscos, que se doctoró cum laude con la tesis: «El franquismo en el cine español 1975-2000»? ¿Quiénes son y cuáles sus currículums de quienes forman parte del comité científico, que también se anunció iba a crearse para conmemorar la llegada de la democracia, una ridícula manera de opacar la Transición? ¿O serán tan fantasmales como los que se dijo integrarían el comité cuando la pandemia del covid y de los que nunca se supo porque nunca existió?

Llamadas que se hacen sin querer

- Si fuese cierto lo que dice el Ministerio de Comercio, que está dispuesto a terminar con ese impertinente e invasivo spam telefónico, que a diario martiriza a los españoles a las horas más intempestivas, poniendo en marcha medidas que impidan a las empresas que lo practican seguir dando la tabarra con sus engañosas ofertas, ¿por qué no toma una iniciativa, que sería muy de agradecer, la de exigir también a las compañías telefónicas que el involuntario error que todos cometemos al pulsar sin pretenderlo el nombre de un contacto de nuestra agenda, y por más que en décimas de segundo cortemos la llamada que ni siquiera se ha iniciado, tenga reflejo como perdida en la pantalla del teléfono de la persona o empresa a la que no se quería llamar, con todas las molestias y malentendidos que pueden suponer para ambas partes? ¿Dónde está la inteligencia artificial de unos y otros para evitarlo?

José Luis Torró es periodista