Un poco de humanidad
Diana Morant ha encabezado la acción más sucia contra el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, organizando escraches, insultos y una campaña pagada por los socialistas para destruirlo política y personalmente
La ministra-candidata Diana Morant ha hecho unas declaraciones pidiendo que hubiera «un poco de humanidad» en la acción política a raíz de los hechos que han afectado al que era hasta hace unos días presidente del PSPV-PSOE y comisionado del Gobierno para la dana, José María Ángel. Todos estamos de acuerdo en que la crítica política ha de reunir un mínimo de ética y que nunca pueden traspasarse los límites de «humanidad».
Realmente esa petición en boca de la ministra-candidata es totalmente increíble y suena a una burla, puesto que Diana Morant ha encabezado la acción más sucia contra el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, organizando escraches, insultos y una campaña pagada por los socialistas para destruirlo política y personalmente. Poco le ha importado la familia del presidente y poco le ha importado que le llamaran «asesino». En este caso el sufrimiento personal le ha sido indiferente. Entonces no pensaba en que había que tener un poco de «humanidad».
En el caso de José María Ángel, la ministra-candidata ha pedido que dejaran trabajar a los tribunales, lo cual no ha sido su petición con respecto al presidente Mazón, negándole ni la más mínima «humanidad». Desde luego, esta conducta de exigir para los suyos lo que niega a los demás es la manera de actuar de la izquierda valenciana. Todos recordaremos la campaña llevada a cabo contra la alcaldesa de Valencia Rita Barberá. Incluso muchos fuimos testigos de cómo a las puertas de su vivienda junto al jardín de 'la Glorieta' de la ciudad de Valencia se concentraban militantes socialistas y de Compromís insultándole diariamente. Yo no puedo olvidar las imágenes de la alcaldesa asomándose entre las cortinas de su ventana con una cara de temor y de ansiedad. Todos conocemos como acabó la «humanidad» de la izquierda.
Igualmente, la delegada-candidata Pilar Bernabé se ha dedicado a escribir en redes sociales lamentándose del sufrimiento del militante socialista José María Ángel, olvidando cómo se reía y 'jaleaba' a los militantes de la izquierda que se organizaron en lo que denominaron «intifalla», haciendo referencia a los comandos radicales de la «intifada», y se manifestaban durante los días de Fallas debajo del balcón del Ayuntamiento de Valencia para insultar a la alcaldesa Rita Barberá. Pilar Bernabé entonces era concejal socialista y le parecía divertido señalar a la alcaldesa para que le siguieran estos comandos tan llenos de «humanidad».
Pero esta actuación 'humanitaria' de Pilar Bernabé cuando era concejal la ha llevado consigo a la Delegación del Gobierno, y su 'probada humanidad' no le ha impedido utilizar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para intentar amedrentar a sus rivales políticos. Así pues, cuando fueron a declarar al Juzgado de Catarroja Salomé Pradas y Emilio Argüeso, se vieron sometidos a la presión de unos individuos que llegaron a empujar a la exconsellera Pradas a su entrada a la Ciudad de la Justicia, sin que se les garantizara la protección que ella misma se aseguró cuando fue a declarar como testigo. Todos vimos las escenas.
Igualmente, cuando fue a declarar como testigo el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, autorizó una manifestación de Bomberos a la puerta de los Juzgados a la misma hora en la que tenía que comparecer. Seguramente, su intención era provocar que el testigo no declarara con la tranquilidad exigida por la ley. Desde luego, la delegada sanchista es una alumna aventajada en la política de acoso al rival político que desde el Gobierno de España se está llevando a cabo en los últimos meses, como pone de manifiesto el indecente ministro Óscar Puente. Eso sí, todo muy 'humanitario'.
El que también se ha subido al 'carro de la política humanitaria' es el portavoz socialista en las Cortes Valencianas, José Muñoz, que no ha dudado en utilizar una fotografía de agosto del año pasado para vincular a Carlos Mazón con los incendios que este verano están asolando distintos lugares de España.
Cuando la izquierda valenciana hable de fango y de «falta de humanidad» solo hay que recordar cuáles son y han sido sus métodos. Por cierto, lo más «humano» sería que tanto José María Ángel y su esposa, Carmen Ninet, explicasen si tienen la titulación necesaria para ocupar un puesto en la Función Pública y posteriormente ir al Juzgado para presentar la documentación. Sobre todo, aclarar si es falso o no el título universitario que se ha hallado en el expediente del que era presidente del PSPV-PSOE. Muchos funcionarios y opositores a la Función Pública lo agradecerían y sin duda también lo agradeceríamos los ciudadanos de la Comunidad Valenciana que con los impuestos les hemos pagado un sueldo considerable. Eso si que ayudaría a 'humanizar' la política y sobre todo a limpiar conciencias.
Fernando de Rosa es diputado del PP en el Congreso