Imagen de archivo de Enrique Mulet, concejal de Vox en el Ayuntamiento de BenicàssimAyuntamiento de Benicàssim

Un concejal de Vox condenado por violencia de género deja su acta

El edil de Benicàssim, Enrique Mulet Quintana, reconoció ante el juez que empujó a su esposa contra una pared con intención de causarle daño durante una discusión

El concejal de Vox en el Ayuntamiento de Benicàssim, Enrique Mulet Quintana, ha sido condenado por un delito de violencia de género tras un episodio ocurrido en el domicilio familiar la noche del 31 de agosto. La sentencia, dictada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 1 de Castellón, es firme y obliga al edil a abandonar su acta, según ha confirmado la formación.

Mulet reconoció ante el juez que empujó a su esposa contra una pared con intención de causarle daño durante una discusión. La víctima no quiso someterse a un examen médico ni a una valoración forense, por lo que no constan lesiones. Aun así, la confesión permitió dictar una condena en procedimiento de conformidad, lo que supuso una reducción de la pena solicitada inicialmente por la Fiscalía.

La resolución judicial le impone 32 días de trabajos en beneficio de la comunidad, la prohibición de portar armas durante 16 meses y una orden de alejamiento y de incomunicación con su esposa, con la que comparte dos hijos menores.

Durante ese tiempo no podrá acercarse a menos de 300 metros de la víctima, ni a su domicilio ni a su lugar de trabajo. La inscripción de la condena se efectuará en el Registro de Penados y en el Registro de Violencia Doméstica y de Género, y el cumplimiento de las medidas será supervisado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Respuesta política

La repercusión política del caso ha sido inmediata en Benicàssim. La alcaldesa, Susana Marqués, ha convocado con carácter urgente a la junta de portavoces para analizar la situación en el consistorio. Desde Compromís, la portavoz Paula Mateos ha calificado de «vergüenza» que un condenado por violencia machista conserve un asiento en el pleno, mientras que el PSPV-PSOE, a través de su portavoz Paloma Pascual, ha reclamado su dimisión recordando que el propio edil admitió los hechos ante el juez.

Ante la presión política y social, Vox anunció este miércoles que Mulet ha comunicado al partido su intención de entregar el acta «en las próximas horas». En un comunicado, la formación aseguró haberle solicitado formalmente su renuncia para evitar que «una situación personal comprometa la labor institucional del grupo municipal y dañe la confianza de los vecinos». La dirección provincial subrayó que la ejemplaridad debe estar por encima de cualquier consideración personal y que la organización mantiene «tolerancia cero frente a la violencia».

El partido ha abierto una investigación interna y ha trasladado el caso al Comité de Garantías, que estudiará posibles sanciones disciplinarias. Según marcan los estatutos de Vox, esta medida puede incluir la suspensión cautelar de derechos como afiliado y la inhabilitación para ejercer funciones o cargos en el futuro.

La condena a Mulet, número dos de la lista de Vox en las elecciones municipales de 2023, supone un golpe para la formación en Benicàssim, donde el actual portavoz del grupo municipal, José Luis Caballero, encabezó la candidatura. Vox ha reiterado en su comunicado «la condena de toda forma de violencia y el compromiso con la ejemplaridad en la vida pública», recordando que la dignidad de las instituciones y la confianza de los votantes son «innegociables».